Operaciones. Todo empieza por un primer paso

Siempre me ha gustado leer de todo, pero hubo una época en la que leía mucho libro de gestión y desarrollo personal. Fue especialmente cuando empecé a trabajar y todavía tenía esa idea tan «boomer» de que si te preparabas bien, tendrías un futuro profesional ¿asegurado?

Así que me gastaba bastante pasta en los clásicos, especialmente anglosajones. Descubrí a Tom Peters con En busca de la excelencia y a muchos otros de los que recomendaban en los MBAs tan de moda en los ochenta y noventa.

Supongo que tirando del hilo acabé llegando a 50 claves para hacer de usted una marca, aunque todavía no sabía que acabaría dedicándome a la Marca Personal.

Curiosamente a finales de los noventa y en los primeros años de este siglo había muchos coaches que hablaban de Marca Personal. Es lógico porque es un sector en el que es fundamental destacar, ser conocido y fiable a nivel individual.

Había un coach muy generoso con sus contenidos que ofrecía una información enorme e increíble y que, por alguna razón apenas es citado por otros coaches. Me refiero a Thomas Leonard. En su web, la antigua Coachville había aportaciones de referentes de Marca Personal como William Arruda que me proporcionaron muchas ideas sobre el tema.

Así que, aunque no soy coach, en aquellos años leí mucho sobre coaching. Me parece una metodología muy potente e interesante, pero creo que ha habido una multiplicación escuelas y metodologías que han favorecido que sus detractores les hayan impedido que se convierta en algo más sólido.

En muchos de esos libros que leía sobre coaching, se pasaban más tiempo explicando lo que NO es coaching que ofreciendo metodologías. Y eso me hizo alejarme del tema.

Por otra parte había una idea común en toda la bibliografía de coaching. Coincidían en que, para empezar a adquirir una buena práctica, necesitarías no menos de tres o cinco años. Así que cuando me quedé sin empleo en el 2004, pensé que yo no podía esperar tanto y por eso también lo descarté.

Años después conocí al gran referente de coach en España, Juan Carlos Cubeiro, persona generosa, sabia en el sentido clásico y muy divertida, que me hizo recordar lo bueno que tiene toda esta metodología. Es casi mágico ver como alguien es capaz de orientarte de una manera tan natural que parece fácil… y no lo es.

Otros coaches, como mi también amigo Josepe Garcia, consolidaron las ideas sobre lo bueno del acompañamiento profesional.


El tiempo va a pasar igual

Te cuento todo esto porque, lo quieras o no, el tiempo va a pasar igual. Que lo que hoy te parece mucho tiempo, tres, cinco o diez años, acabará pasando. Y que es mejor ponerse las pilas cuanto antes y luego ir haciendo ajustes que no hacer nada.

Hoy llevo veinte años trabajando con la Marca Personal y la Estrategia Personal. Es decir, que casi podría haberme formado como coach cinco o seis veces.

En los primeros años de los blogs a principios de siglo, veía que había gente que había publicado doscientos o trescientos posts. Aquello me parecía imposible. Hoy llevo más de dos mil.

En todo esto hay un factor común. Empezar. Empezar cuanto antes. De ese modo, cuando te quieras dar cuenta habrán pasado años y contenidos que ahora te parecen imposibles.

El tiempo te hace fiable

Llevar tiempo haciendo algo tiene un efecto colateral interesante para tu Marca Personal. Me refiero a la credibilidad. No es lo mismo decir que llevas dos meses haciendo algo que demostrar que empezaste hace dos décadas.

He visto a mucha gente que ha empezado a trabajar con la Marca Personal o con cualquier otro tema que se ha puesto de moda. Pero lo dejaron tan rápido como comenzaron. Y eso no sólo no les sirve de mucho sino que, además, transmite falta de coherencia, persistencia y paciencia.

Por eso les digo a mis alumnos que no esperen a terminar sus estudios, un master o a que les echen de un empleo. El momento de empezar cualquier cosa importante es anteayer. De ese modo, cuando lo necesites ya habrás empezado a dejar huella, a dominar un tema. Supongo que está relacionado con la regla de las 10.000 horas.

Sólo aguantarás si algo te gusta

Pero para que seas capaz de dedicar miles de horas o decenas de años a una cosa, esto te debe interesar. Lo bueno es que, quizás este sea el camino para aquello de profesionalizar tu pasión. Cuando lo haces así, verás como el tiempo pasa sin darte cuenta y cuando menos te lo esperas verás que sabes más que la inmensa mayoría de la gente que te rodea.

Si además de aprender y formarte vas compartiendo lo que vas metiendo en tu cabeza, conseguirás que te asocien con eso que te entusiasma. Si lo cuentas en Internet, en una conversación o en una charla, verás como tu nombre quedará vinculado con lo que vas dominando. Y eso aumenta tu valor y tus opciones.

Siempre que me hacen una entrevista suelen terminar preguntándome qué consejo daría a quienes quieren dedicarse a la Marca Personal (o a cualquier otra cosa). Para mí sólo hay una palabra, ACTÚA.

Así que, busca un lugar tranquilo, desempolva o desentierra aquello que te gusta y con lo que te pasarías horas. Aprende todo lo que puedas (eso no acaba nunca) y cuéntalo. Cuando te quieras dar cuenta habrán pasado años y contenidos, pero estarás en el extremo derecho de la Campana de Gauss de tu especialidad.





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