Andrés Pérez Ortega/ noviembre 2, 2018/ Sin categoría

Este es un post de los que hace mucho tiempo que no escribía. Y no puedo decir que me alegre de ello sino todo lo contrario. Me explico.

Uno de los temas de los que trataba en mi blog con más frecuencia cuando empecé a hablar de Marca Personal hace más de una década era el de la forma de actuar de algunas empresas con sus empleados. Y daba bastante caña a los departamentos de R2H2 que se comportaban como mamporreros de la dirección.

Con el paso de los años he conocido a muchos buenos profesionales de gestión de personas, especialmente entre los más jóvenes. También he visto como, a pesar de que mucha gente de esos departamentos me ponían a parir cuando hablaba de Marca Personal, actualmente parece que han experimentado la fe del converso y hoy son más defensores del concepto que yo mismo. Aunque supongo que también influye que eso les permite generar más ingresos porque con la crisis, muchos se quedaron sin empleo y había que agarrarse a lo que fuese. Mañana saltarán a otro tema de moda.

El caso es que llegué a creerme que algo había cambiado. Pobre ingenuo. Creo que hoy, ese mundo cada día parece más que trata de la gestión de RECLUSOS Humanos. Especialmente en las empresas más grandes.

Un ejemplo. Durante los últimos meses, no uno ni dos sino muchos meses, a una persona de mi entorno la han estado mareando con una reestructuración en su empresa de la que, al final, podría ser despedido. Esa es una situación que yo también viví cuando era “cuantajenado” y que veo con frecuencia en otros amigos.

La empresa es una gran multinacional, de las que ganan dinero. Él es una persona seria y responsable con un título de una de esas ingenierías difíciles y de mucho prestigio hasta hace unos años. Ha dado su vida por esa empresa durante un par de décadas y ha hecho un buen trabajo. Pues bien, desde hace meses le llevan mareando, le dan informaciones contradictorias sobre su futuro… y eso cuando se las dan.

Podría contarte muchas cabronadas que le han hecho pasar durante estos meses pero sería para empezar y no acabar. Por ejemplo, ha tenido que pasar una entrevista de trabajo, ¡¡¡una puta entrevista de trabajo!!! con una de las personas de la que ha dependido, como si fuese un recién titulado y como si no hubiese demostrado nada durante todos estos años.

La cosa pinta mal. Y como le ocurre a tantos buenos profesionales que han superado los cincuenta, se encuentra descolocado aunque saldrá adelante.

Mientras tanto, yo sigo yendo a eventos en los que las empresas en general y los de R2H2 en particular te siguen contando las mismas milongas sobre la falta de compromiso, lo último que han leído sobre la forma de tratar a los “millennials” o alguna otra gilipollez que pueden presentar con mucho cuadrito consultoril lleno de colores. Aunque debo reconocer que eso de que lo de que los empleados se tienen que comprometer siempre me ha sonado a Compro y Meter. Vamos, algo turbio.

¿Te has fijado la cantidad de eventos de R2H2 que hay por todas partes (creo que sólo los superan los eventos de lo dospuntocero)? Una ardilla podría cruzar España de evento en evento de este tipo sin tocar el suelo. Siempre pienso que son el departamento que menos tiene que hacer y por eso se empeña en hacer que trabaja.

¿Te has fijado en la cantidad de artículos con títulos como “Hacia donde se dirige R2H2”, “R2H2 debería ser un pilar fundamental en la estrategia empresarial”, “El suicidio de R2H2”? ¿No es extraño que siempre se esté dudando sobre la utilidad de un departamento? ¿Has visto cosas parecidas sobre los departamentos de Ventas, Finanzas, Producción o Compras?

Creo que, por mucho que nos hablen de nuevas tendencias en gestión de personas, de amar a las empresas (eso siempre me ha parecido un poco enfermizo) o se inventen chorradas como lo de CHO (Chief Happiness Officer, ¡Manda huevos!), la cosa está mucho peor que hace algunos años.

Está claro que el contrato psicológico del que nos hablaban en los MBAs de los 90 ya sólo es una leyenda urbana. Que, al final, un profesional por cuenta ajena sólo es una “Job Description” y un número de empleado.

Si, ya sé que tu eres superfeliz en tu empresa, que a ti esto no te va a pasar, que tus jefes son un amor, que tu director general te cuenta un cuento cuando te vas a dormir, que todo esto te parece una exageración y yo soy un capullo amargado. Sólo te digo que esperes unos meses y, cuando te hayan dado la patada pienses que quizás este capullo tenía algo de razón.

Aunque no lo parezca, yo soy un gran defensor de la empresa privada y creo que si hay una figura necesaria en cualquier país que pretenda progresar es la del empresario. El problema es que la mayoría de las grandes empresas han sustituido al empresario por accionistas y directivos para los que tú solo eres un recurso.

En mi opinión, que mantengo desde que empecé con todo esto de la Marca Personal y ahora con lo de los Proyectos Paralelos, un profesional no puede seguir teniendo esa mentalidad empleodependiente. A los 35, 45 o 55 vas a tener que buscarte la vida. Y eso si es que no has tenido que hacerlo a los 25 porque nadie te da una oportunidad.

No te empeñes en hacer entrevistas de trabajo, ¡sáltatelas! y si tienes que hacer alguna, piensa que es una negociación comercial en la que tu tienes algo que ofrecer y tu entrevistador no es más que un Jefe de Compras, no un ser de luz que quiere lo mejor para ti.

No trates como prioridad a quien te considera una opción. Posiciónate como un/a profesional que merezca la pena. Cuando las empresas dejan de respetar a las personas, no pueden esperar que las personas respeten a las empresas.

NOTA:

Tras el éxito de Huelva y Cádiz, llega Granada. El día 20 de Noviembre estaremos en el Espacio Knowmads hablando de muchos temas relacionados con las nuevas formas de ganarte la vida y de progresar profesionalmente. Allí estaremos . Es gratuito y todavía quedan plazas pero no tardes mucho en apuntarte que se llena.

Para tener toda la información sobre el evento y para inscribirse pincha aquí o en el cartel.

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