Andrés Pérez Ortega/ mayo 17, 2019/ Sin categoría

Esta semana, Claudio y yo hemos lanzado la web Street Personal Branding en la que queremos ir incluyendo contenidos sobre Marca Personal a nuestro estilo. Aunque lo justo es decir que la mayor parte del trabajo la ha hecho mi colega portugués.

Para celebrar la nueva web, hemos regalado más de 600 ejemplares del Workbook de Marca Personal con mucho contenido práctico, principalmente ejercicios. En pocas horas se completó el número de peticiones de los primeros ebooks gratuitos que, una vez completada la fase de regalo, los siguientes serán de pago.

Esto de regalar contenido es algo que llevamos haciendo muchos desde el primer día en que abrimos un blog hace años, en cada ocasión en la que damos una charla o cada vez que alguien nos pregunta en un evento en el mundo real.

En mis libros y en todo lo que publico cuento todo lo que sé y lo que voy aprendiendo. Me parecería absurdo esconder información.

Sin embargo, cada día con más frecuencia, en las conversaciones con otros colegas relacionados con la Marca Personal o con el desarrollo profesional nos preguntamos si tiene demasiado sentido seguir divulgando contenido valioso indiscriminadamente.

En realidad, creo que el debate no surge por aportar ideas y soluciones a quienes puedan necesitarlas o hacer un uso “privado” de ellas. Creo que todos estamos encantados de hacerlo.

Tampoco hay que negar algo que es evidente. Me refiero a que enseñar tu trabajo es lo que te posiciona como referente. Yo siempre he dicho que nadie consigue prestigio escondiendo las ideas útiles que se le ocurren. Mostrar lo que sabes, refuerza tu credibilidad y tu visibilidad. Y creo que la mejor forma de defender la propiedad de tus creaciones es divulgándolas.

Sin embargo, cada día con más frecuencia vemos como personas que acaban de llegar a un determinado campo de conocimiento perciben que pueden obtener una rentabilidad del trabajo y el prestigio de otros.

Se te queda cara de idiota cuando, de pronto y en cuestión de días, alguien aparece en todas partes contando (con mucho glamour y estilo de papel “couché”) lo que muchos llevamos años repitiendo.

¿Es esto justo? Francamente, me da lo mismo. La vida no es justa. Tratar de poner puertas al campo es inútil.

Así que, si no puedes cambiar lo que ocurre fuera, habrá que plantearse nuevas estrategias. Si el tiempo y el esfuerzo invertido lo están rentabilizando otros, en lugar de echarse a llorar o a quejarse por lo que no se puede evitar, habrá que aprender de ellos.

Lo malo es que, como nos decían en el colegio, al final acaban pagando muchos justos por un puñado de pecadores.

Aunque quizás todo esto no es más una señal de que dospuntocerolandia está madurando y de que hay que superar la edad de la inocencia en la que todos somos seres de luz, generosos, coleguitas y “supercracks”.

Hace tiempo que vengo detectando que la burbuja buenrollista de lo dospuntocero se está desinflando. Y supongo que es algo natural cuando se llega a cierto nivel de desarrollo. Unos trabajan y otros recogen los frutos.

Supongo que tengo que aplicarme lo que cuento en mi último libro y apretar el acelerador de la Monetización. Como decía hace un par de meses, las circunstancias nos están obligando a dejar de pensar como aficionados y empezar a actuar como profesionales.

Supongo que todo este rollo que te estoy contando, tiene más que ver conmigo que contigo. Creo que es una forma de convencerme de que ha llegado la hora de hacer lo que llevo predicando desde hace años y pensar como una Empresa YO S.L.

Al final habrá que agradecer a todos aquellos que han decidido “privatizar” el conocimiento ajeno y el valor compartido por otros porque nos están enseñando que esa es la forma de poder sobrevivir o, como parece que presumen algunos, más bien vivir muy bien.

Nunca he sido de los que se quejan porque otros sean más espabilados que uno. Es mucho mejor tomar nota y tratar de hacerlo mejor que ellos y, mucho más importante, sin perder la esencia ni sacrificar los valores… o dicho de otro modo, sin “venderte”.

Llevo meses pensando en todo esto. Lo he hablado con amigos y colegas. Y creo que poco a poco vamos a ir entrando en un sistema más profesional con todo lo que eso implica para lo bueno y para lo malo.

Hasta es posible que me digas, ¿Y ahora te das cuenta de todo esto?

NOTAS:

Valencia. El 22 de Mayo estaré impartiendo un taller de Marca Personal en el Colegio de Economistas de Valencia. Aquí tienes la información por si te interesa.

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