Autenticidad. Ser auténtico no implica ser ordinario

Cuando era pequeño veía mucha tele. En cuanto llegaba del cole me pegaba a ver lo que ponían en alguno de los dos canales que había. Así que pensaba que cuando hubiese más opciones, me pasaría el día viendo todo lo que pudiese. Con el tiempo te das cuenta de que las cosas no son así y que, aunque hoy haya mucha más oferta, esta no es necesariamente más interesante o, al menos, no te lo parece.

Digo esto porque cada día me cuesta más encontrar algo en las cadenas y plataformas de televisión por lo que merezca la pena dedicar unos minutos valiosos de tu vida. Así que, suelo reservar ese tiempo a documentales y programas de No Ficción.

La verdad es que hay algunos documentales muy interesantes sobre los temas que me interesan, negocios, desarrollo personal, biografías, historia, ciencia… Hay unos cuantos relacionados con Internet, Redes Sociales e «influencers» que ayudan a entender lo que está ocurriendo.

Así que, hace unas semanas, decidí ver una miniserie sobre Dulceida, una «influencer» bastante conocida, pero de la que apenas conocía nada.

Debo decir que la serie está hecha para mayor gloria de la protagonista y está bien hecha. La serie «reality» es una buena forma de reforzar su visibilidad que creo que lleva algún tiempo en declive.

Autenticidad no es ordinariez

No me cansaré de repetir que la Marca Personal se basa en la libertad, en aceptar que cualquiera pueda decir lo que le apetezca… pero también de asumir las consecuencias de esas palabras y acciones.

En la docuserie, creo que en el primer capítulo, la protagonista se pasa el tiempo diciendo cosas como «tengo el clítoris del tamaño de una nuez gigante», hablando de su ruptura sentimental y diciendo cosas que pertenecen a su ámbito privado o íntimo. Incluso aparecen escenas en las que habla con su terapeuta, su coach o algo por el estilo.

Cada vez que la «influencer» decía algo parecido, su séquito, su grupo de aduladores le reían las gracias, la felicitaban por su transparencia y por su autenticidad. Pero creo que se confunden las cosas.

Autenticidad no es decir lo primero que se te pasa por la cabeza. Unas veces por respeto a los que te rodean, otras por sentido común y otras por un mínimo sentido del gusto, no siempre se puede o se deben decir las cosas sin filtro.

Conozco personas que son capaces de decir cualquier burrada simplemente porque consideran que es la VERDAD, aunque normalmente es más bien su visión de la verdad. Y siempre lo justifican con un «yo soy así».

La etiqueta, las reglas de comportamiento social o simplemente el respeto sirven para que las personas podamos tener unas relaciones normales. Cuando se eliminan todo tipo de frenos, las cosas empiezan a fallar.

Cuando tus «súbditos» te jalean

Supongo que Dulceida ha ganado mucho dinero con este tipo de comportamiento. Aunque por lo que percibo en el documental, lo que ha conseguido no ha sido gratis, ni fácil, ni rápido.

Cuando el «parné» entra en juego, atrae a aduladores, interesados y oportunistas que tratan de sacar tajada. Eso se ve también en la miniserie. Lo que me llama la atención es la cantidad de veces en la que sus amigos, reales o parásitos, le repiten cosas como «te lo mereces», «te lo has ganado», «eres la mejor», «tú lo vales».

A mi, los halagos, especialmente si son excesivos, repetitivos y en tu interior consideras que lo que has hecho no es para tanto, siempre me han parecido sospechosos. Peros supongo que es fácil considerar que tu Marca Personal ha triunfado si toda la realimentación que recibes va en la misma dirección.

Si, además, ves que todas las alabanzas y felicitaciones están relacionadas con «ser auténtica», entonces llega un momento en el que te empeñas tanto en seguir siendo auténtica que dejas de serlo y te conviertes en un personaje.

Autenticidad no implica contarlo todo

Creo que se confunde la autenticidad con vivir en un «reality», con tener cámaras encima tuyo constantemente, con no mantener oculta ninguna faceta de tu vida.

Lo que ocurre es que no creo que nadie, absolutamente nadie, tenga una vida que merezca la pena ser observada a cada momento. No por los observadores ni por el observado.

Hay momentos y situaciones personales que no deberían estar bajo los focos. No se trata de esconder nada malo o turbio sino simplemente son cosas que sólo te afectan a ti. Incluso en los matrimonios hay situaciones que no se hacen juntos. Ya sabes a qué me refiero.

Autenticidad es mostrar tus verdaderos valores, no engañar, no comportarte de un modo distinto cuando te ven y de otra cuando nadie se entera de lo que haces.

Quizás el documental muestra precisamente eso, los verdaderos intereses, gustos y sentimientos de Aida Domenech (Dulceida), sin filtros ni adornos. Sin embargo, creo que cuando te etiquetas como influyente es peligroso transmitir que todo vale.





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