Hay una forma de posponer lo importante que tiene bastante buena reputación: seguir trabajando. No parece que estés evitando nada porque estás ocupado. Revisas otra vez la presentación. Cambias dos párrafos del informe. Buscas una herramienta mejor. Retocas la propuesta. Haces otro curso antes de ofrecer el servicio. Preparas durante semanas una publicación que quizá podrías haber escrito en una tarde. Desde fuera, incluso puede parecer responsabilidad, rigor o compromiso

Como te decía en el post anterior, ya he puesto en marcha mi nuevo proyecto para los próximos años y por primera vez, después de darle muchas vueltas durante mucho tiempo, me siento cómodo, a gusto. He tardado un poco en entender por qué hay algo que me dice que por fin he acertado, pero tengo bastante clara la razón. Lo que estoy creando no es algo inmutable, definitivo sino

«Si, yo quiero hacer mi página web, pero quiero que quede perfecta», «Ya sé que hay que conocer a otros profesionales en eventos de Networking, pero no sé si voy a saber hacerlo bien», «Me gustaría contar las cosas que he aprendido, pero es que no sé escribir suficientemente bien». Frases como estas y muchas otras parecidas son las que me dicen mis alumnos cuando se empiezan a plantear salir
