Hay un momento que se repite más de lo que parece. Alguien escucha hablar de ti, recibe una recomendación o coincide contigo en un evento. La conversación termina bien. Intercambiáis tarjetas o perfiles de LinkedIn y cada uno sigue con su día. Horas después, esa persona decide buscarte. Es el instante en el que muchas oportunidades empiezan… o terminan. Porque lo que encuentre al escribir tu nombre en un buscador
Introducción: tu web es tu sede central en Internet Hoy casi todo empieza con una búsqueda. Antes de escribirte, reunirse contigo o pedirte un presupuesto, un cliente potencial quiere ver quién eres, qué haces y si pareces de fiar. Tu sitio web es el lugar donde ocurre esa primera evaluación silenciosa. No es solo “tener página”: es tener un espacio propio, bajo tu control, que te represente con profesionalidad y

