Marca Personal. Yo no la necesito

Hablaba aquí hace unos días de la dificultad de motivar a ciertos profesionales de empresa, “cuentajenados”, para trabajar en su Marca Personal.

Cuando llevas un tiempo en una empresa, especialmente si ocupas un puesto más o menos “importante”, sientes una falsa seguridad que anula cualquier intención de ir más allá. Es el “virgencita, que me quede como estoy”.

Si eso no fuese suficiente, también existe una absurda sensación de “traición” hacia la empresa por el hecho de trabajar para aumentar tu valor y tus opciones profesionales. Eso ocurre aunque no tengas intención de dejar la empresa y aunque ese mejor posicionamiento también beneficie a quién te paga.

Pues todavía hay algunos tipos de profesionales que pueden considerar que una Estrategia de Marca Personal no llega ni a la categoría de anécdota. Me refiero a todos aquellos para los que su progreso profesional no depende de la percepción ajena sino de datos o resultados concretos y medibles.

El impacto son mis resultados…

La Marca Personal está incluida en el Módulo de Prestigio

Si el hecho de ser elegido, ascendido o valorado depende de la consecución de resultados objetivos, ¿para qué voy a preocuparme de tener un blog, cuidar mi aspecto o caer bien?

Si obtengo una plaza en unas oposiciones, corro más rápido que los demás o saco más trabajo que otros en menos tiempo, lo demás debería ser irrelevante ¿o no?

En principio la respuesta podría ser que si, que para qué te vas a preocupar de desarrollar una Marca Personal fuerte en tu sector cuando eso no te va a aportar nada más y además te va a dar más trabajo y preocupaciones. ¿Para qué voy a dedicarme a hacer Networking o a dar charlas si eso no influye lo más mínimo en mi evolución profesional?

… pero los resultados no dependen sólo de ti

Supongo que eso sería válido si viviésemos aislados, como decíamos en la carrera de Química, “en condiciones normales de presión y temperatura”, pero resulta que eso no es así. Incluso los más introvertidos y mas socialmente distantes, dependemos de la interacción con otros. El caso es que, aunque no quieras, ya estás dejando tu Marca Personal.

Quizás esa persona que ha conseguido una plaza de funcionario o cualquier otra en la que exista una gran estabilidad laboral, únicamente haya dependido de sus cualidades al realizar los exámenes o pruebas (aunque creo que eso sería discutible), pero una vez dentro del sistema va a tener que caer bien, generar confianza, tener contactos, apoyos o aliados, seguir aprendiendo o ganarse un prestigio.

Si la vida fuese sólo ganar un sueldo, quizás podríamos olvidarnos de todo lo demás, pero cualquier trabajo en el que no evoluciones o no te sientas a gusto, puede convertirse en un infierno. Especialmente si el beneficio inicial, tener un trabajo para toda la vida, se convierte en una maldición.

Un atleta que consigue buenos resultados, va a necesitar apoyo moral y personal además de recursos que le permitan mantener su nivel deportivo. Y si la cosa va bien, posiblemente atraerá la atención de patrocinadores si es alguien interesante, carismático y que sintoniza con la gente.

Antes y después de la visibilidad hay más elementos

Me temo que ya es una batalla perdida, pero parece que todo lo relacionado con la Marca Personal se está centrando en la visibilidad, en el Marketing Personal. Y algo todavía peor, en centrar la notoriedad en la PERSONA y no en la CONTRIBUCIÓN.

Creencias, Valores, Propuesta de Valor, Comunicación, Persuasión, Creatividad, Productividad, Decisiones,… y así más de 150 elementos tengo identificados en una Estrategia Personal. Pero si todo se limita a estar en las Redes Sociales o, algo peor, a estar en algunas Redes Sociales más “vistosas” pero con poca chicha como Instagram, TikTok o la que surja entonces no hemos entendido nada.

En una Estrategia Personal hay multitud de factores que hacen que una persona, sea cual sea su situación, progrese o se estanque. Centrar el esfuerzo únicamente en ser conocidos, es como si en una empresa, todo el presupuesto se dedicase al marketing. Pero ¿Dónde queda la innovación? ¿La gestión de riesgos? ¿El aprendizaje? ¿La Responsabilidad? y lo más importante de todo ¿Para qué y por qué voy a ponerme en marcha?

Lo he dicho aquí algunas veces, una Estrategia Personal es lo que toda la vida se ha denominado Proyecto de Vida. Y la Marca Personal es el impacto, recuerdo o efecto que DEJAMOS en los demás. Porque una Marca Personal NO SE TIENE, SE DEJA. Y despreocuparse de gestionar tu vida no la hace más auténtica, sino que posiblemente te obligue a hacer cosas que no quieres y eso sí que reduce tus grados de libertad.

Constantemente estamos influidos por factores y personas (“stakeholders”), así que, será más fácil gestionar lo que nos ocurra si tenemos la cabeza bien amueblada, o lo que es lo mismo, si sabemos qué tecla debemos tocar para mantenernos en la ruta que hemos establecido… sea cual sea nuestra situación personal o profesional, incluso cuando todo parezca estable, o precisamente por ello.









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