Si, ya sé que hacer referencia a El Arte de la Guerra en el título queda muy de los ochenta. En aquella época Gordon Gekko se convirtió en el héroe y ejemplo de muchos directivos y consiguió que el libro de Sun Tzu se convirtiese en un Best Seller. Pero no voy a hablar de la obra de aquel general chino sino de la idea que yo planteo a la hora de diseñar
Archivos de autor: Andrés Pérez Ortega
Cuando alguien me dice que está estancado profesionalmente porque no sabe «venderse» suelo contestarle que quizás el problema está más bien en que no tiene un «producto» que vender o que este está obsoleto. Y desgraciadamente cuando eso ocurre es cuando realmente uno tiene que «venderse» y es cuando las personas nos convertimos en productos, en cosas, en mercancia cada día más barata y sustituible. Por eso es importante tener una Marca Personal
En el mes de junio, Roger Domingo mi editor de Alienta y sin embargo amigo, me lanzó un reto. Me propuso escribir un libro centrado en la creación de una plataforma de comunicación que pudiese utilizar cualquier profesional, especialmente aquellos que necesitan y desean ser conocidos en su especialidad (consultores, profesionales independientes, autores, conferenciantes, formadores, diseñadores, «freelances», periodistas, asesores, coaches,…). Aunque sabía que a mi familia no le iba a hacer ninguna gracia que me
Lo reconozco, me sigue sorprendiendo la capacidad de autoengaño de muchas personas. Gracias a las herramientas de dospuntocerolandia es especialmente visible esa mezcla de buenismo y «Flower Power» que más que animar acaba consiguiendo que la gente se paralice esperando un mundo mejor que no va a llegar si no haces algo más. Reconozco que una de las cosas que más nervioso me pone en Twitter es esa invasión de
Una de las cosas que menos me gustan de dospuntocerolandia es la tendencia a vivir de experiencias ajenas y, casi siempre, muy lejanas. La Red está llena de ejemplos de empresas de éxito anglosajonas que no tienen nada que ver con nuestra realidad. Hay una saturación de decálogos y una repetición infinita de las mismas infografías que cuentan cosas que dudo mucho que nadie haya aplicado jamás. Una de las
Cuando un concepto empieza a sonar suele pasar por una etapa de confusión y barullo hasta que es entendido (si es que lo consigue). Me está ocurriendo con frecuencia con el Branding Personal. Al principio, las empresas se oponían con fuerza a un concepto que ayudase a sus profesionales a aumentar su opciones y su valor. Poco a poco algunas se han dado cuenta que tener profesionales que dejan huella puede
Hay una regla que suelo seguir y me va bastante bien que consiste en descartar todas aquellas ofertas que prometen que conseguirás algo que, en realidad, sólo depende de tí y de las circunstancias. Me refiero a aquellas que dicen que si contratas su producto o servicio lograrás algo con toda seguridad (un empleo, adelgazar, ligar o tener miles de seguidores en Twitter). Supongo que la clave está en la parte
Ya ha empezado el curso y lo ha hecho con fuerza. El sábado estuve en La Coruña impartiendo un seminario de Branding Personal a un grupo de orientadores laborales. Me lo pasé realmente bien y creo que aprendí tanto como ellos, o más bien ellas, porque casi todo eran mujeres. De nuevo surgió un asunto recurrente cuando se habla de Marca Personal o, en general, de cualquier proyecto personal que
No soy muy partidario de valorar la Marca Personal de personajes públicos en este blog. Lo he hecho en muy pocas ocasiones. Creo que a diferencia de las empresas, las personas somos mucho más complejas de lo que percibimos a simple vista o de lo que nos muestran. No me gusta que se utilicen ejemplos como los de Obama, Lady Gaga y otros personajes populares para hablar de Branding Personal porque lo
Hasta hace poco era muy habitual encontrar una etiqueta en algunos productos que ponía «Anunciado en Televisión» o algo parecido. Eran los tiempos en los que sólo había unos pocos canales de TV y si algo aparecía en uno de ellos se suponía que era bueno. Eran los tiempos gloriosos de la publicidad. Si algo era conocido, era de fiar. Y aunque alguien quisiera rebatirlo o demostrar lo contrario no