No eres un parado, eres un profesional

VentaHabía pensado en otro título para ponerle a este post que era algo así como “¿No tienes trabajo? pues actúa como si lo tuvieses” porque cada día me encuentro con gente que se presenta a sí misma como parada o desempleada cuando, en realidad, eso no es ni mucho menos lo que les define.

Cuando una persona está en el paro (como me ha ocurrido a mi un par de veces), simplemente está pasando por una etapa profesional más. Pero no tener alguien que te pague una nómina no significa que no seas tan profesional como cuando trabajas para alguien. Por lo tanto, esa no debería ser la forma en que te presentes o peor aún, en que te veas a ti mismo/a.

Suelo decir que, cuando estás en el paro, lo “unico” que ocurre es que momentáneamente no tienes clientes porque trabajar por cuenta ajena significa vender el 100% de tu trabajo, oferta o profesionalidad a un único cliente.

Estar desempleado significa que no tienes clientes, lo que, por otra parte es una situación que muchos profesionales independientes, autónomos o emprendedores comparten en algunos momentos.

Hay una diferencia entre la mentalidad de desempleado y la de profesional por cuenta propia. El primero piensa que sólo puede trabajar si aparece una oferta de empleo. El segundo busca “clientes”, oportunidades o cualquier ocasión en la que alguien esté dispuesto a remunerarle por sus servicios independientemente del tipo de contrato.

El parado se considera a sí mismo y se presenta como un desempleado (como he comprobado cada vez que pido a un grupo de personas que se presente). El que tiene mentalidad de emprendedor, autónomo, “freelance” o profesional independiente se ve a si mismo como un proveedor de servicios que está buscando oportunidades constantemente e independientemente del tipo de contrato o relación que establezca.

Cuando pregunto a quienes asisten a mis cursos o talleres cual es la primera preocupación de alguien que se ha quedado en el paro suelen decirme cosas como, la autoestima, la actitud o el prestigio social pero suelen olvidarse de lo principal. Me refiero a que lo prioritario es encontrar el modo de generar ingresos de nuevo porque además suele resolver muchas de las preocupaciones de las que hablan.

Lo que ocurre es que si la única forma de ganar dinero va a depender de la aparición de una oferta de empleo, entonces vamos de culo, especialmente en tiempos de crisis como esta. Y eso sucede cuando un profesional tiene mentalidad de empleado, “cuentajenado” o “nominado”.

Desde el punto de vista de la Marca Personal, presentarse como parado es letal además de falso.

En primer lugar porque tener un contrato o cobrar un subsidio de desempleo (si lo cobras) no cambia tu profesionalidad. Que estés trabajando o que momentáneamente no tengas “clientes” no te hace mejor o peor profesional y no debería definirte. Pero si te preguntan que a qué te dedicas y respondes que “ahora a nada”, “estoy en el paro” o algo parecido entonces ya te estás etiquetando equivocadamente.

En segundo lugar porque aunque no haya nadie que te esté pagando una nómina, se supone que estás haciendo muchas de las cosas que haría un profesional en nómina. Me refiero a hacer contactos, formarte, imaginar y desarrollar proyectos, darte a conocer, buscar oportunidades de negocio,… o deberías estar haciéndolo. El problema es que eso es más difícil si consideras que sólo eres profesional si tienes un empleo.

Hay quienes me dicen que si quieres que te den un empleo deberás decir a todo el mundo que estás en el paro pero yo no estoy de acuerdo con eso. Creo que es mejor dejar de pensar que alguien te va a DAR un empleo, lo que van a hacer es buscar a quién mejor les pueda solucionar un problema o realizar un trabajo.

Por lo tanto, dedícate a buscar oportunidades y ofrécete como la persona más adecuada para ocupar un puesto que quizás ni siquiera existe hasta que tu lo propongas. Eso te sitúa en una posición negociadora mejor, te diferencia de otros como tú y te obliga a ser más proactivo.

Preséntate como lo que eres profesionalmente, no como parado. Abogado, fontanero, conductor de autobús, analista de sistemas o jefe de compras internacionales de productos textiles, lo que seas, pero no te definas como desempleado porque es como si dijeses que una tablet es un cacharro de plástico y metal y te olvidas de todo lo que te puede ofrecer.

Básicamente un profesional que no tiene clientes debería dedicarse a tres o cuatro cosas.

Aprender lo que le falta y/o lo que le gusta y afortunadamente ahora existen medios y fuentes de sobra para hacerlo.

Buscar oportunidades profesionales independientemente del tipo de contrato o relación laboral o lo que es lo mismo, VENDER y eso es algo para lo que, desgraciadamente, no hemos sido entrenados.

Darse a conocer, mostrar y demostrar su valor y su profesionalidad y ahora también tenemos la posibilidad de hacerlo. Busca los sitios en los que se junten potenciales “clientes” y con eso me refiero a quienes realmente deciden en lugar de buscar a los intermediarios o headhunters. Habla de tu trabajo y de lo que eres capaz de hacer siempre que puedas en lugar de decir a todo el mundo que estás en el paro. Utiliza Internet para mostrar tus logros y si no los tienes porque eres muy joven o quieres cambiar de sector, da tu opinión sobre cosas relacionadas con los temas a los que te quieres dedicar.

Pero sobre todo, deja de verte a ti mismo y de mostrarte ante los demás como un no-profesional porque eso es falso. Tienes (o puedes mejorar) las cualidades, las capacidades, los requisitos necesarios para resolver problemas y satisfacer necesidades. Sólo tienes que ofrecer tu trabajo en lugar de buscar un empleo. Es una cuestión de mentalidad no de papeles. El problema es que parece que muchos prefieren esperar a que pase la crisis, que no depende de ellos, a cambiar su forma de pensar, que sí depende de ellos.









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