Como todos los años, llega el momento de desaparecer unos días. Es el momento de dedicar nuestra empresa YO S.A. al «cliente interno» y reflexionar sobre lo que hemos hecho y lo que queda por hacer. Espero y deseo que tengas unos días tranquilos y felices y quiero agradecerte la paciencia por aguantarme.
Estamos a punto de terminar este año y quiero lanzar un mensaje alto y claro para el próximo. Es hora de cambiar el papel que interpretamos en nuestra propia obra. La educación que hemos recibido desde pequeños ha insistido mucho en que mantengamos un perfil bajo, no hagamos olas ni salpiquemos, nos pongamos en la cola mientras vemos que otros se la saltan. Admiramos a quienes consiguen protagonismo, pero si intentamos sacar
A estas alturas del año es habitual hacer un repaso de las cosas que han sucedido o de lo que hemos aprendido. Hoy quiero comentar los errores más frecuentes que me he encontrado entre los asistentes a mis cursos sobre Estrategia Personal y Marca Personal. Antes de nada tengo que decir que aunque hay mucho interés, casi obsesión, por las herramientas dospuntocero cuando se habla de Branding Personal lo cierto
Una de las ideas que he tratado de transmitir en mi próximo libro es la importancia de hacer lo más humano y personal posible todo lo que creamos y transmitimos. Creo que una plataforma de comunicación personal (blogs, conferencias, networking, libros,…) debe ser precisamente eso, personal. Creo que aportar una visión, una opinión o una historia vivida, sufrida o disfrutada directamente por quién la transmite es uno de los mejores elementos diferenciadores
Una de las cosas que han cambiado gracias a la visibilidad en dospuntocerolandia es que aparecer en un medio de comunicación ya no es algo inalcanzable. Si consigues posicionarte en La Red como un especialista en algo es muy posible que un periodista te encuentre y se ponga en contacto contigo para pedirte tu opinión. Aparecer citado en un periódico o en un programa de radio o incluso de televisión aumenta tu
Si has leido alguno de mis posts o tuits o has asistido a alguna de mis conferencias o cursos seguramente habrás acabado asintiendo o negando con la cabeza expresando un sentimiento que va desde «pienso exactamente lo mismo que él» hasta «este tío es un gilipollas». En muchos comentarios a mis posts, los amigos que opinan sobre lo que digo suelen referirse al tono, a elementos emocionales, al estilo de lo que he escrito. Por
Quiero empezar diciendo que este post no está basado en un sesudo trabajo de investigación ni tiene más fundamento que mis propias observaciones. Por no tener, no tiene ni una maldita infografía que lo ilustre. Pero quizás hay otros que compartís la misma sensación. Dicen que hay que estar en La Red para que puedan encontrarte. Dicen que si no estás no existes. Dicen que, igual que ocurre si rompes una de esas
Confieso que de un tiempo a esta parte suelo echar un vistazo a las listas de libros de empresa más vendidos en Amazon para ver que tal van los míos. Me parece un milagro simplemente verlos ahí. Pero lo que más me llama la atención es que cada día esas listas se parecen más a una red social porque está llena de amigos y conocidos. Siempre me ha gustado leer temas de gestión. Hace años me gastaba mi sueldo con Peters, Covey,
Si eres padre o madre quizás a ti también te ha ocurrido lo mismo que a mi. Cuando tienes un hijo o una hija siempre parece que falta algo, que te quedas corto, que eres un mal padre o madre si no haces algo más. Recuerdo, por ejemplo, una obsesión de algunos parientes cercanos por la seguridad de sus hijos que rozaba lo patológico. No era suficiente con poner topes en las
Una de las cosas de las que me siento más contento con mi próximo libro es que la inmensa mayoría de las cosas que cuento y explico las he aplicado, sufrido y disfrutado yo mismo. No me gusta nada hacer de transmisor de experiencias de otros, especialmente si me son ajenas. Creo que en dospuntocerolandia hay un exceso de historias de éxito (o fracaso) de empresas o personas, normalmente anglosajonas, que no tienen