Ya he contado en alguna ocasión que cuando era pequeño me apasionaba la astronomía. Supongo que una Marca Personal gigante, Carl Sagan, fue uno de los culpables. Me parecía sorprendente la cantidad de cosas que pasan en el Universo y lo poco importante que es nuestro pequeño planeta. Entre otras cosas aprendí como se formó nuestro Sistema Solar. El gran cataclismo del Big Bang, dió como resultado, entre otras cosas,
Archivos de autor: Andrés Pérez Ortega
Aquellos de vosotros que, como yo, rondais los cuarenta, recordareis a Don Cicuta y los supertacañones. A los más jóvenes, os diré que era un personaje «encantadoramente malvado» que aparecía en el concurso, 123 responda otra vez. Como tantas otras ideas geniales de Chicho Ibañez Serrador, introducir un elemento negativo y contrario a los concursantes era algo absolutamente innovador. Y creo que parte de su éxito se basaba en la
Ayer por la tarde salía de casa cuando me encontré con esto pegado en un buzón. La verdad es que me hizo gracia. Supongo que la parodia es una de las consecuencias y posible indicador de la fortaleza de una Marca Personal. Para quién no lo sepa, es una versión-visión irónica de Bruce Lee en el anuncio de BMW, Be water, my friend. Anexo: No se donde nos va a
Creo que es importante tener un buen proyecto, una buena idea, un concepto sólido, pero también lo es el poder relacionarlo con una palabra o dos. Coaching, Inteligencia Emocional, Calidad Total, Gestión del Talento,…Todos estos conceptos y muchos otros no han inventado nada, solo han ordenado algunos elementos existentes y sobre todo LE HAN DADO UN NOMBRE. En una marca es importante comunicar muy brevemente lo que quieres «vender». ¿Que
Uno de los ejemplos que más utilizan mis maestros de Personal Branding es el del crédito. Siempre digo que la construcción de una Marca Personal requiere sobre todo tiempo y paciencia. Porque para que sea sólida debe crearse con la suma de impresiones repetidas y consistentes en quienes la rodean. Y cada vez que hay un contacto, cuenta. Sería algo equivalente a una cuenta en un banco. Si la impresión
Un post de Paco, unos comentarios de Mercurio y este de Jorge «seguro que ha llegado a vuestros oídos los comentarios de Risto Mejide como jurado de Operación Triunfo. Sus argumentos de no eres producto, eres tú el que tienes que vender, te tienes que diferenciar, tienes que ser consciente de lo que eres para venderte…» me dan pie a explicar un matiz fundamental en el concepto de Marca Personal.
Hace algunos meses, Fernando Polo me recomendó el libro de Jeffrey Gitomer titulado, Little Red book of Selling. No le di demasiada importancia hasta que hace poco, visitando una librería con Tomás Marcos, lo encontré por casualidad en español y un impulso me hizo comprarlo. Me llevé una grata sorpresa cuando vi que dedicaba uno de sus capítulos a La Marca Personal. Aunque no entra demasiado en detalle, dice que
El «Piji» era el mote cariñoso de un excelente profesor de Historia en mi colegio en Alicante, Javier Albert (¡bendito Google!). Como muchos otros, era un personaje peculiar, con Marca Propia. Entre otras cosas, nos enseñó una muy importante, que el arte es un reflejo de lo que ocurre en el momento en que se crea. El arte que da las mejores pistas actualmente es el cine. Y hace unos
Mi post sobre el ascensor y MacGiver ha provocado un pequeño debate con blogueros a los que tengo especial aprecio. Y eso me ha tenido un buen rato dando vueltas al tema. Pero gracias a opiniones como estas voy afinando mi modelo y se mantiene pegado a la realidad. Parto de la base de que entiendo perfectamente sus argumentos porque este concepto tiene mucha «chicha teórica» pero también tiene mucho
Hace unas semanas impartía un taller de Marca Personal cuyos asistentes eran técnicos de servicios sociales de varios ayuntamientos. Les hablaba de la iniciativa, de la capacidad de gestionar la propia carrera, de aprender a comunicar, de ser más uno mismo, en definitiva, de gestionar una Marca Propia. Sin embargo, tengo que reconocer que en un momento quedé algo descolocado porque parecía que lo que contaba no iba con ellos,