Decía hace unos días que vivimos en un mundo en el que PARECER se está convirtiendo en algo más importante que SER, ESTAR o HACER. Desgraciadamente lo dospuntocero ha conseguido que la situación llegue a extremos patéticos. Percibo en mucha gente que conozco una obsesión por ser conocido, popular, por estar en todas partes porque parece que piensan que si no están constantemente en el candelero van a desaparecer o
Este fin de semana charlaba con un amigo sobre la falta de credibilidad de dospuntocerolandia. Parece que existe una relación inversa entre la cantidad de información y su fiabilidad. Es cierto que en Internet podemos encontrar de todo y eso es lo malo. Ha llegado un momento en el que es difícil separar el grano de la paja. Eso no debería ser un problema si lo que estás buscando es irrelevante,
Suelo decir que la mejor forma de aprender algo es practicando. No basta con leer toda la teoría que encuentres por ahí. Hasta que no te pones en marcha no entenderás como funciona algo. La segunda forma más eficaz de mejorar uno mismo es analizando cómo lo han hecho otros. El problema es que cada situación es distinta y las circunstancias particulares no permiten que se repita la misma fórmula. Pero
Si hay algún aspecto positivo que podemos sacar de la situación política que estamos viviendo es que hay algunas lecciones que podemos aprender para aplicarlas al ámbito personal o profesional. No es este un post sobre política ni tengo intención de defender a ningún partido ni a sus dirigentes, básicamente porque creo que todos ellos se han ganado el desprecio de cualquier ciudadano que paga sus impuestos. Sin embargo, creo que hay que
¿Qué haces cada vez que vas elegir un hotel para irte de vacaciones? ¿O cuando te vas a comprar algo que cuesta bastante dinero? ¿O elegir un colegio para tus hijos? ¿O tomar una decisión que implique un riesgo más o menos grande para tu salud, tu dinero o tu bienestar? Normalmente no tomas la decisión a ciegas sino que investigas, preguntas a gente de confianza, pruebas si puedes, comparas,
Desde hace algunos meses hay un debate sobre la conveniencia de que los críos hagan tareas o deberes escolares en casa. Rápidamente se ha llenado todo de «expertos/cuñaos» pedagogos que opinan que eso de que un niño tenga que dedicar un rato a desarrollar una disciplina es algo tremendamente dañino. Dicen que eso de trabajar en casa para seguir aprendiendo les puede traumatizar y es mejor que hagan otras cosas como,
Es curioso que, aunque cada día hay más opciones para comunicar y crear contenidos, la mejor forma de transmitir nuestras ideas es escribiéndolas. De un modo u otro, todo lo que vamos a mostrar va a pasar por un texto. Un post como este, un artículo, los borradores de una presentación o incluso el guión de un vídeo o un podcast van a ser plasmados en un documento. Hasta las
Este es uno de esos posts en los que suelo ponerme más vehemente de lo normal por una razón, porque aunque el mensaje es válido para mucha gente, el principal destinatario soy yo mismo. Esta es una de las cosas buenas del blog, que aunque escribas para todo el que quiera escuchar, en realidad estás plasmando tus ideas, inquietudes y dudas en una pantalla en blanco y eso ayuda a aclarar
Me dice WordPress que este es mi post mil seiscientos y pico desde el año 2004. Es una cantidad interesante de publicaciones en un blog. Sin embargo, jamás se me ha pasado por la cabeza denominarme bloguero. El blog es un canal de comunicación, pero no es lo que me define. Del mismo modo que si en lugar de hablar de mi profesión en un blog lo hiciese dialogando con la gente
En esta especie de locura por la visibilidad, la notoriedad y la popularidad en la que algunos parecen estar metidos, es fácil olvidar que de nada sirve ser muy conocido si no tienes nada que ofrecer. Cuando no tienes nada que «vender», entonces quien se vende eres tú. Por eso hay tanta gente descontenta. Hemos llegado a un punto en el que eso de aprender a «venderse» se ha convertido en