Ha habido dos ocasiones en mi vida en las que he estado desempleado. Fue en mi primer empleo y en el último. En la primera ocasión decidí hacer lo mismo que muchos otros en los primeros noventa, apuntarme a un MBA y luego seguí trabajando para otros durante más de una década. En la segunda decidí que jamás volvería a trabajar como «cuentajenado». Si no tienes jefe, te lo inventas
Archivos de autor: Andrés Pérez Ortega
Hoy es martes, día festivo, es nuestra Fiesta Nacional. Así que, podría pensar que sería aceptable «saltarme» la rutina de publicar. Lo cierto es que no pasaría nada, o casi. Como he dicho aquí algunas veces, casi nadie está pendiente de lo que hagas, así que, pocos echarían en falta el post de martes. Sin embargo, creo que hay algo más profundo en el cumplimiento de tus propias rutinas. Pienso
Por eso en mis libros, mis talleres o esta web utilizo una estructura con diferentes elementos que sea fácilmente entendible y utilizable. En realidad, se trata de convertir en un proceso algo que hacemos con frecuencia con el fin de poder depurarlo y mejorarlo. Cualquier comportamiento rutinario o repetitivo puede modelizarse. Desde tu forma de realizar tu trabajo hasta tu sistema para preparar las vacaciones. Un Método genera confianza Solemos
Este fin de semana estuve impartiendo un curso de Marca Personal a un grupo de alumnos jóvenes en un Master de Marketing Digital. Son estupendos, despiertos, críticos. Y, aunque siempre me pasa lo mismo, me sigo quedando asombrado con la cantidad de cualidades que tienen… y lo poco que lo aprovechan. Reconozco que me da un poco de rabia ver tantos conocimientos, experiencias y habilidades que están cogiendo polvo en
Esta semana leí en alguna parte una frase que decía, «las caricias matan la innovación». En realidad no recuerdo si decía innovación o creatividad. Da lo mismo, lo cierto es que no sabía a qué se refería hasta que leí la explicación. Lo que quería decir es que posiblemente uno de los factores más paralizantes a la hora de hacer cosas, especialmente si son «diferentes» o se salen de lo
Contaba en mi libro Monetízate que mi intención es aportar fórmulas y generar opciones a los profesionales para que sean capaces de liberarse de la empleodependencia, es decir, de reducir o eliminar completamente la necesidad de tener un empleo para poder sobrevivir. Ojo, no estoy hablando de que todo el mundo se convierta en emprendedor o empresario a tiempo completo sino que amplíe su percepción del trabajo y empiece a
En química utilizamos el término Energía de activación para hablar de la «energía mínima que necesita un sistema antes de poder iniciar un determinado proceso». Es ese último impulso necesario para que, cuando todo está preparado, se ponga en marcha una reacción. De nada sirve tener coche con el depósito lleno de gasolina si no se produce un chispazo que ponga en marcha la combustión. Profesionalmente me he encontrado, y
Hay frases tópicas que aparecen hasta el aburrimiento en la literatura de gestión. Una de ellas es esa que dice que «lo que no se mide no se puede mejorar». Y con ellas ocurre lo mismo que con conceptos como los valores, la misión, la visión, el liderazgo o la integridad. De tanto verlas repetidas, terminas por no darles demasiada importancia. Hasta que, un día, te das cuenta de que
Hubo un tiempo del que no me siento especialmente orgulloso. Me refiero a la época en la que empecé a trabajar en todo esto de la Marca Personal por el año 2004. Me explico. Por alguna razón, en aquella época vivía una mezcla de motivación por iniciar un proyecto profesional nuevo y apasionante y, por otra parte, un cierto resentimiento por la forma en que actuaban las empresas, especialmente algunos
Hablaba aquí hace unos días de la dificultad de motivar a ciertos profesionales de empresa, «cuentajenados», para trabajar en su Marca Personal. Cuando llevas un tiempo en una empresa, especialmente si ocupas un puesto más o menos «importante», sientes una falsa seguridad que anula cualquier intención de ir más allá. Es el «virgencita, que me quede como estoy». Si eso no fuese suficiente, también existe una absurda sensación de «traición»









