Cómo destrozar una Marca Personal

MarcaTermino esta miniserie de artículos sobre algunas ideas básicas sobre Branding Personal hablando de algunos de los errores habituales al descubrir, desarrollar y comunicar tu Marca Personal.

Algunos errores como la falta de objetivos o la mentira pueden ser letales. Otros como la falta de motivación o la comunicación pobre pueden debilitarla, pero debes estar vigilante.

Carencia de propósito

Si no sabes cómo quieres que te recuerden, es difícil que te tengan en cuenta. Esto que parece obvio suele olvidarse con frecuencia. Es imposible diseñar una estrategia de Branding Personal o de cualquier otro tipo sin un objetivo. Existe una gran tentación, incluso obsesión por conseguir visibilidad, especialmente en dospuntocerolandia sin haber hecho los deberes previos.

Las personas que dejan huella suelen tener claro lo que pretenden desde mucho tiempo antes. Quienes más se quejan porque han llegado a una situación que no desean suelen ser quienes jamás han establecido un propósito, una visión o una misión personal.

Por lo tanto, si no quieres que tu Marca Personal carezca de fuerza o nunca llegue a despegar, más vale que pongas un gran punto rojo que marque el destino en el mapa de tu proyecto personal o profesional.

Identidad poco definida

¿Quién eres? Esa es una pregunta que debes responderte antes de tratar de salir al “exterior”. La Marca Personal es, ante todo, personal. Eso significa que para poder diferenciarte, tener un estilo propio o establecer sintonía con aquellos con los que compartes valores y que piensan como tu, debes realizar una auditoría profunda de lo que te hace ser quién eres.

No puedes esperar que nadie crea en ti si tu mismo no sabes quién eres. Cualquier empresa de éxito tiene una personalidad propia y reconocible. Pues bien, tu, como persona que pretende dejar una Marca Personal profunda debes conseguir lo mismo.

Cuando sabes quién eres, te puedes mostrar sin máscaras y conseguir que te tengan en cuenta aquellos a los que atraes y mantener alejados a quienes no se identifican contigo. Pero si no eres capaz de transmitirlo acabarás generando confusión en unos y en otros y perdiendo oportunidades.

Creencias paralizantes

Hay mucha gente que tiene claro lo que quiere, lo que le define y lo que puede ofrecer, pero es incapaz de ponerse en marcha.

Miedo a hablar en público, vergüenza a hablar delante de una cámara, timidez a la hora de participar en una conversación en un evento de networking o la creencia de que es inútil establecer objetivos porque nunca se conseguirán. Estos son sólo algunos ejemplos de las infinitas excusas o creencias paralizantes que pueden impedirte posicionarte como alguien a quién hay que tener en cuenta.

Pereza, perfeccionismo, complejo de inferioridad (o de superioridad), experiencias negativas del pasado, falsas ideas inculcadas desde pequeño,… La mayor amenaza para tu estrategia no es exterior sino que, como en Alien, quizás el monstruo está dentro de ti.

Propuesta irrelevante

Hay quien dice que no sabe “venderse”. En realidad eso es bueno porque se trata de vender lo que haces, nunca debes “venderte” tu. El problema de quienes dicen eso quizás no está en la forma en que venden lo que hacen sino en que no tienen nada que vender o lo que ofrecen es irrelevante o ha quedado obsoleto.

Detrás de una gran marca debe haber un buen producto. Detrás de una gran Marca Personal debe haber una propuesta de valor relevante. Una parte importante de tu estrategia de posicionamiento debe basarse en crear una “propuesta que no puedas rechazar”.

Si lo que haces no satisface una necesidad clara y además lo hace de un modo que destaque y se perciba como superior a otras serás percibido como sustituible o barato. Por lo tanto, debes analizar honestamente si lo que haces merece la pena y si no es así, ponerte manos a la obra para que lo sea.

Poca diferenciación

Tienes un título universitario, un MBA y varios años de experiencia. Además eres una bellísima persona y un amigo de tus amigos. Eso es estupendo. Pero es sólo el principio. Todo eso es condición necesaria pero no suficiente para dejar huella y para que te consideren alguien a tener en cuenta y finalmente elegible.

Debes encontrar el modo de sobresalir. Pero eso no significa que hagas extravagancias o cosas raras (salvo que te dediques al mundo del espectáculo). Si quieres diferenciarte debes hacer las cosas mejor que los demás y conseguir que se perciba así. Para que te perciban como alguien “diferente” debes hacer las cosas de tal modo que se note que estás por encima del resto. Y eso se consigue mejorando cada día.

Puede ocurrir incluso que formes parte del 10% de la élite de los profesionales de tu sector pero que este esté muy saturado. En ese caso debes diferenciarte ofreciendo algo más específico, debes especializarte para posicionarte como el mejor de una categoría mejor o algo mejor, de tu propia categoría.

Falta de autenticidad

El valor de una marca reside en el nivel de confianza que alcanza en su mercado o ante su audiencia. Eso se consigue después de mucho tiempo haciendo las cosas bien y demostrando que merece la pena apostar por ella.

Para la Marca Personal, esa confianza está asociada al valor de las de quien la sostiene. Puede sonar muy antiguo, pero conviene recordar aquello de que un hombre (o mujer) vale tanto como su palabra. A un profesional o a una empresa se le pueden admitir errores o fallos pero nunca, nunca, se le perdona la mentira. Cuando una persona es infiel a su pareja o miente en algo aunque sea leve habrá destrozado su posicionamiento o lo habrá debilitado de tal modo que le costará mucho tiempo y esfuerzo recuperar la credibilidad perdida (si la llega a recuperar algún día).

Quienes dicen que el Branding Personal es una forma de engañar o manipular con mentiras deberían tener muy en cuenta que sin autenticidad y honestidad no hay Marca Personal posible.

Incoherencia e inconsistencia

Salvo que vayas a ver una película de terror o tengas la intención de pasar el día en un parque de atracciones, a las personas no nos gustan las sorpresas. Si vas a McDonalds quieres que el Big Mac te sepa siempre igual. Si te compras tu tercer o cuarto cacharro de Apple quieres que cumpla tan bien como los anteriores.  Eso es consistencia. Lo contrario debilita la credibilidad de la marca.

Si te creas una reputación de profesional o persona inconstante, impredecible o voluble, tu Marca Personal será muy débil. A la mayoría no nos gustan las sorpresas. Cuando pregunto a mis alumnos si prefieren un jefe con carácter cambiante o a uno serio, duro e incluso antipático pero constante, la mayoría prefiere al segundo porque sabe a qué debe atenerse.

La coherencia es el resultado de ideas claras, principios sólidos y objetivos definidos. Cuanto tienes todo eso es fácil mantener el rumbo y generar confianza.

Falta de “química”

Seguro que has pasado por alguna situación en la que has tenido que elegir entre varias opciones similares. ¿Qué te hizo decidirte por una u otra? Seguramente escogiste aquella con la que te sentiste más a gusto. También puede suceder lo contrario. Quizás sabes que hay una opción superior al resto pero que no encaja con tus valores o no termina de “caerte bien”. Ese aspecto emocional de la Marca Personal puede ser decisivo a la hora de ser tenido en cuenta o ser directamente descartado.

Hay que admitir que hay gente “maja” y gente insoportable. Podemos hablar de carisma, de “química” o de capacidad de seducción o como más te guste pero si no eres capaz de encajar con tu audiencia, puedes quedar descartado aunque cumplas todos los requisitos de una Marca Personal potente.

Hay personas que saben tocar muy bien esas fibras emocionales. Quizás no son los mejores en lo suyo, quizás no son muy conocidos o quizás son menos fiables que otros, pero tienen “algo” que los hace ser elegidos. Si eres de los que quedan fuera, empieza a revisar tu capacidad para encontrar factores en común con tu audiencia, los valores que transmites o tu lenguaje verbal y no verbal. De lo contrario puedes quedar fuera de juego.

Aislamiento

Puede que sepas hacia donde te diriges, que tengas claro quién eres y hayas superado todas tus barreras mentales. Además tienes algo muy valioso que ofrecer y que te distingue del resto. Si eso fuera poco, llevas demostrando que eres capaz de hacer bien las cosas una y otra vez sin desviarte y encima eres un encanto de persona. Y a pesar de todo eso, no consigues que nadie te tenga en cuenta.

Quizás es que todo eso te lo guardas para ti y para una docena de personas que te conocen. Estás metido en una cueva. Eres como una joya guardada en la caja de seguridad de un banco suizo.

Pues bien, si no muestras tu valor es como si no existieses. Debes salir y mostrar lo que puedes hacer para que otros se beneficien de tus habilidades y tu talento.

Quizás te dijeron que está mal que hables bien de ti pero es que no se trata de ti si no te tu trabajo. No tienes que presumir sino que debes demostrar. No tienes que pedir que te escuchen, tienes que “regalar” una muestra de lo que te hace valioso para que tu audiencia lo pruebe y decida. Pero eso sólo ocurrirá si saltas al escenario y actúas.

Canales inadecuados

No te vuelvas loco de repente. Una cosa es salir y contar lo que haces a lo loco y otra muy distinta elegir los canales idóneos. Puede que tu estrategia de Marca Personal sea ineficaz o algo peor, contraproducente si no sigues las vías de comunicación adecuadas.

Si eres un asesor financiero de grandes fortunas no tiene mucho sentido que utilices una red social para adolescentes. Si eres un fontanero no parece muy lógico que bases tu comunicación tratando de aparecer en revistas de autoayuda (salvo que la autoayuda sea para arreglar un grifo que gotea).

Dentro de la empresa hay profesionales que cometen muchos errores eligiendo las vías para posicionarse (yo era uno de ellos cuando trabajaba por cuenta ajena). Por ejemplo, si lo que quieres es que reconozcan el mérito de la puesta en marcha de aquel proyecto en Argentina, no tiene sentido que utilices la charla informal de la máquina de café. En lugar de eso deberías encontrar el modo de hacer una presentación breve para que, quienes toman las decisiones, conozcan las claves de tu participación y de la de tu equipo.

¿Cuánto cuesta una Marca Personal?

Estructura6Si te interesa el Branding Personal y sigues a quienes llevamos algunos años hablando de esto, la pregunta del título te parecerá absurda por una razón evidente,

La Marca Personal que dejamos es el resultado de todo lo que hacemos y el Branding Personal es la gestión consciente de la forma en que queremos dejar esa huella o marca.

Así que, hablar del coste de la Marca Personal es como hablar del coste de vivir haciendo lo correcto.

Sin embargo, si queremos conseguir un impacto mayor o más memorable, es necesario “invertir” algunos recursos en conseguir ese efecto. Desgraciadamente suele hablarse de Marca Personal cuando surge un personaje famoso, famosillo o una “celebrity” y eso puede hacernos pensar que hace falta tener muchos medios o dinero. Pero no es así. Afortunadamente el Branding Personal está al alcance de la inmensa mayoría de la gente.

Suelo comparar el Branding Personal con la Gestión de Proyectos, y en todo proyecto hay que manejar básicamente dos recursos escasos, tiempo y dinero. En este caso, es exactamente igual. Pero quizás el más importante es el tiempo.

Para dejar una huella, un recuerdo o generar un impacto en los demás basta con tener un objetivo, algo valioso que ofrecer, un destinatario o “cliente”, un plan, y hacer las cosas bien de forma consistente el tiempo suficiente. Cualquiera de nosotros dejamos nuestro sello en otros y otros lo dejan en nosotros constantemente.

Sin embargo, si queremos ampliar el alcance o conseguir un efecto más duradero deberemos utilizar herramientas y canales que multipliquen el efecto. Por ejemplo, un profesor puede crear un gran impacto en un par de docenas de alumnos en clase, pero si utiliza Internet para transmitir sus conocimientos, puede llegar a miles de personas. La persona y el valor es el mismo, pero el efecto será mucho más amplio.

Dinero

Empezamos por la pasta. Cuando doy mis clases y mis charlas suelo decir a mis alumnos que la inversión económica en su Marca Personal será de aproximadamente unos 100 Euros al año. ¿De donde viene esa cifra? Pues muy sencillo, se trata de tener un sitio propio en La Red y crear unas tarjetas de visita dignas y de calidad.

El alojamiento y el dominio en de tu blog estarán alrededor de los 40-50 Euros/año. Las tarjetas en un sitio como moo.com o en una imprenta de confianza rondarán también esas cifras.

¿Y con eso es suficiente? Pues según mi experiencia, si. ¿Se pueden hacer más cosas y gastar más? También, pero no creo que sea necesario ni prioritario. Sólo hace falta un poco de creatividad. Siempre puedes encontrar alternativas y opciones más que razonables para la mayoría de las cosas que puedes necesitar.

¿Que quieres hacer una serie de vídeos para subirlos a YouTube, a Vimeo o a cualquier otra plataforma? Pues utiliza la cámara de tu móvil de los de última generación que tienen una calidad extraordinaria. Y, si no, siempre puedes pedir prestada una cámara a un amiguete.

¿Que quieres crear presentaciones y documentos? Pues utiliza herramientas y aplicaciones de software libre o de las que te proporciona Google. Ah, y no los imprimas, envíalos o facilita un sitio para que los descarguen. Además de ahorrar y de ser más ecológico, conseguirás más difusión.

¿Que quieres conocer gente “interesante”? Pues hojea la prensa o navega por las Redes Sociales buscando eventos abiertos y gratuitos en los que se junte las personas con la que quieres encontrarte. Y asiste, claro.

Evidentemente si quieres gastarte pasta como si no hubiese un mañana también puedes hacerlo. Puedes contratar un estudio de grabación para crear tus vídeos, puedes pagar miles de euros por asistir a cursos en los que te van a contar lo que ya sabes o puedes gastarte un pastón en material de papelería con tu membrete. Allá tu, pero te aseguro que no hace falta nada de eso para que tu Marca Personal sea reconocida.

Como ves, aquí el límite es la imaginación.

Tiempo

El factor tiempo es quizás la excusa más utilizada para no hacer nada ni desarrollar tu proyecto de Branding Personal. Pero creo que se trata de una combinación de pereza y desconocimiento.

Como te decía al principio, tu Marca Personal se fortalece o debilita en cada contacto que mantienes a lo largo del día y en todos y cada uno de los canales de comunicación que utilices. Desde la forma en que despiertas a tus hijos por la mañana hasta el modo en que te despides de los compañeros por la tarde pasando por el saludo al vecino en el ascensor o la forma en que gestionas una reunión  de trabajo, todo deja huella. Así que, decir que no tienes tiempo para gestionar tu Marca Personal es como decir que estás muerto o vives en una isla desierta.

Pero si quieres ir un poco más allá y pretendes conseguir una visibilidad de mayor alcance, vas a tener que invertir un poco más, pero sólo un poco. En mi caso yo dedico alrededor de cuatro horas a la semana a Internet (Dos horas para los dos post que publico en el blog y otras dos para trastear en Twitter, Facebook y LinkedIn principalmente). Puedes dedicar otras 6-8 horas al mes a Networking, dar alguna charla o escribir algunos artículos o contenidos. Y si ya quieres el sobresaliente, si dedicas media hora al día a escribir una paginita, podrás tener un par de libros al año.

Como ves, el coste de la Marca Personal no es algo que sólo esté al alcance de una minoría. Creo que ahora tenemos la oportunidad de generar un impacto positivo en mucha gente con muy pocos medios. No hacerlo o, al menos intentarlo, me parece muy triste y egoísta.

NOTAS: Estos son mis próximos eventos abiertos por si te interesan y quieres apuntarte.

19 de Noviembre. 9:00. Elche (Alicante). Pincha aquí si quieres informarte.

19 de Noviembre. 16:00. Elche (Alicante). Cómo convertirte en la opción preferente para la EOI. Pincha aquí si quieres informarte.

21 y 22 de Noviembre. Benissa (Alicante). Branding Personal para la EOI. Pincha aquí si quieres informarte.

26 de Noviembre. Cadiz. Elabora tu plan personal de posicionamiento profesional para la APC. Pincha aquí si quieres informarte.

Marketing Personal o cómo comunicar tu Marca Personal

MarketingSi te interesa el Branding Personal, a estas alturas del partido tendrás claro que es un método consciente y planificado de gestionar tu vida y tu profesión para aumentar tu valor y tus opciones. Suelo compararlo con unas matrioskas, las capas de una cebolla o la composición de la Tierra porque es la suma de varias capas (misión, producto, diferenciación, confianza, visibilidad,…) que, en conjunto, consiguen generar un efecto. Cada una de esas capas por separado no es demasiado eficaz, pero la suma de todas ellas puede ser imparable.

La visibilidad, la notoriedad y el marketing de tu Marca Personal sólo es una de las fases de esa estrategia de posicionamiento. No es la primera ni la más importante. De hecho hay mucha gente que ha dejado su huella a lo largo de la historia y que no se ha preocupado de divulgarla (quizás porque ya lo hacían otros por ellos). Pero es cierto que si quieres producir un impacto para que te conozcan, te consideren como una opción a tener en cuenta y finalmente te elijan, deberás esforzarte en comunicar lo que te hace valioso.

Las herramientas de comunicación pueden ir desde lo más directo, personal y cercano a lo más amplio, multitudinario y global.

Imagen, aspecto, cuidado personal

Una de las razones por las que me apasiona el Branding Personal es porque reduce la importancia de lo superficial y trata de destacar el auténtico valor de las personas. Si alguien hace una búsqueda en Google o pregunta en su entorno por alguien y la persona mejor posicionada eres tu, entonces la imagen, el aspecto o las “pintas” serán lo de menos (salvo que trabajes en una empresa de servicios funerarios o en el mundo de la moda).

Pero no se puede negar que el aspecto comunica mucho. Puede que tener una imagen impecable no te proporcione tu objetivo profesional. Pero lo que si es muy probable es que si tu aspecto no encaja con el de quienes te tienen que elegir, puedes quedar descartado a las primeras de cambio. Es lo que hay. La ropa, la higiene, el aspecto, la forma física o el modo en que saludas son formas de comunicar tu Marca Personal.

Credenciales, documentos

Hasta hace poco tiempo, un profesional sólo utilizaba una o dos herramientas de Marketing Personal. Me refiero al Currículo y a la Carta de Presentación. Eran herramientas de “banda estrecha” para tiempos en los que todo era más sencillo. Un puesto, varios candidatos, un canal de comunicación. Ahora las opciones son muchas más.

Los que nos dedicamos al Branding Personal solemos decir que el Currículo ha muerto, pero no es cierto… todavía. Simplemente es un medio de visibilidad más aunque no sea muy eficaz.  Es como el buzoneo. Y en algunas situaciones sigue siendo necesario.

Sin embargo, debes empezar a posicionar tu Marca Personal utilizando otro tipo de documentos o credenciales con los que puedas mostrar tu valor y no sólo contarlo. Crea folletos, ebooks breves o informes en los que ofrezcas información sobre tu trabajo, sobre tus proyectos o sobre tus logros. Si aportas algo interesante y valioso podrás llegar a muchas personas que conocen a aquellos a los que les has enviado la información.

Networking, eventos comerciales, encuentros sociales

Todo lo bueno empieza y acaba con un abrazo, un beso o un apretón de manos. Tarde o temprano, deberás conocer a alguien en persona para dejar una huella más profunda.

Todas las herramientas de comunicación y de Marketing Personal son sólo medios para conseguir ese contacto directo, esa comida de negocios o esa charla de café en la que se establecerá sintonía, se generará confianza y se creará el vínculo.

En tu estrategia de Marca Personal debes reservar momentos para establecer, recuperar o revitalizar los contactos que te acercarán a tu objetivo. Debes estar pendiente de las presentaciones, conferencias, eventos, ferias o cualquier otro tipo de situación o encuentro social o profesional en los que podrás contactar con aquellos que pueden ayudarte, recomendarte y asesorarte (y viceversa).

Reuniones, entrevistas

Las reuniones de trabajo y las entrevistas de selección o de evaluación anual son un tipo de encuentros cara a cara en los que tu Marca Personal se pondrá a prueba. Debes considerar ese tipo de encuentros con una o varias personas como una oportunidad para posicionarte y vender lo que haces.

En una reunión de departamento o de equipo, cada intervención  (o cada silencio) dice algo de quien participa. Eso fortalece, debilita o reposiciona la Marca Personal de cada asistente. El que dice algo sensato, el que no para de hablar, el bromista o el que trata de imponer sus argumentos, el que… Seguro que te suenan todos esos personajes y puede que te sientas identificado con uno de ellos. Lo quieras o no, cada vez que hacemos algo que los demás pueden percibir nos van a etiquetar. Así que más vale que sea como deseas.

No olvides que se trata de que “compren” lo que te hace valioso. Así que considera cada entrevista como una reunión “comercial”.

Conferencias, ponencias

Cursos, seminarios, talleres, mesas redondas, conferencias,… Esta es la parte con la que más disfruto. Es mi herramienta de comunicación personal favorita. Tener la oportunidad de dirigirse a un grupo de gente que está deseando escucharles como cuentas algo que te apasiona es una de las mejores cosas de mi trabajo.

Dirigirte a un grupo de gente es parecido al Networking porque te ve directamente, cara a cara. Pero con la ventaja de que llegas a mucha gente a la vez. Además, en la mayoría de los casos, quienes te escuchan tienen la predisposición perfecta para generar un gran impacto.

Si eso de subirse a un escenario o hablar a un grupo de gente te paraliza, te recomiendo que lo superes porque este es uno de los canales más eficaces para dar a conocer lo que ofreces y para convertir a los asistentes en tus embajadores de Marca Personal.

Blog, sitio web

Quizás hace cuatro o cinco años no te hubiese dicho que tuvieses tu sitio personal en La Red pero hoy creo que es imprescindible. Ojo, no te estoy pidiendo que tengas una megasuperweb profesional. Lo que te estoy diciendo es que tengas un lugar propio, gestionado y controlado por ti en donde puedas mostrar tu trabajo.

No se trata de tener una actividad constante y de aportar contenidos cada día. Lo que te sugiero es que tengas tu escaparate virtual al que puedas dirigir a quienes se interesen por tu trabajo. Si entregas una tarjeta de visita o pones una imagen tras una conferencia en la que aparezca tu sitio en Internet, aquellos a los que hayas gustado podrán saber más de ti.

Crea tu blog o un sitio web propio, que a efectos prácticos es lo mismo. Preséntate. Aporta evidencias de tus proyectos de éxito. Sube uno o varios vídeos explicando lo que te hace valioso. Cuelga tus apariciones en medios. Sube tus presentaciones. Incluye las fotos de tus intervenciones o trabajos. No me cuentes lo que vales, demuéstramelo.

Redes Sociales, relaciones online

No soy demasiado partidario de poner en marcha y mantener una gran actividad en Redes Sociales. Desde el punto de vista del Branding Personal, el control es importante. Sin embargo, redes como Facebook, Google+ o LinkedIn pertenecen a terceros. Eso significa que tu trabajo o tu esfuerzo pueden ser inútiles si un día deciden cambiar su política o simplemente consideran que has hecho algo que no les gusta.

Sin embargo, si haces un uso sensato de estas redes puedes conseguir algunos resultados. Para eso no hace falta dedicarle demasiado tiempo. A la hora de elegir, debes tener en cuenta que hay Redes Sociales profesionales como LinkedIn a las que merece la pena dedicarle algo de tiempo y otras como Facebook que, en la mayoría de los casos, va a robarte demasiados recursos en relación a lo que puedes conseguir.

Las cosas cambian muy rápido y quizás surjan nuevas herramientas y aplicaciones interesantes pero creo que aunque la mayoría de las Redes Sociales pueden ser un complemento interesante, nunca deberían ser tu principal medio de comunicación online. Al menos desde el punto de vista de la Marca Personal para profesionales.

Vídeo, foto, presentaciones virtuales

Uno de los objetivos del Branding Personal es generar credibilidad y confianza. Una de las mejores formas de conseguirlo es ofreciendo pruebas. Por lo tanto, debes utilizar todos los medios a tu alcance para enseñar, mostrar y demostrar tu valor. Afortunadamente cada día más posibilidades de convertir tu ordenador en un medio de comunicación multimedia con una calidad profesional.

Cada profesional deberá elegir el canal más adecuado. Un electricista o un carpintero pueden sacar un partido extraordinario a los vídeos en sitios como YouTube o Vimeo. Si eres un consultor o un experto en algún área de conocimiento puedes crear una presentación y subirla a un sitio como Slideshare o Udemy. Si lo que haces es muy visual puedes colgar imágenes en sitios como Flickr, Picasa o Pinterest. Y si te apetece puedes conferencias desde tu casa utilizando los Hangouts de Google.

Libros, ebooks

Hace diez años, cuando empecé a trabajar en la Marca Personal conocí a mucha gente interesante. Con el tiempo, muchos de ellos, además de convertirse en amigos, han publicado libros. No sé si es que he tenido la suerte de conocer a mucha gente interesante (creo que si) o es que ahora es mucho más fácil publicar (creo que también).

Antes era difícil que una editorial te lo publica un libro y hacerlo tu era caro y poco eficaz. Hoy puedes crear y publicar (incluso vender) un libro electrónico de una forma muy sencilla y barata. Como todo lo que merece la pena y te diferencia, un libro requiere esfuerzo, trabajo y tiempo, pero te posiciona a un nivel profesional superior. Desde un punto de vista de estrategia de Marca Personal es quizás una de las herramientas de credibilidad más valiosas que puedes utilizar.

Prensa, radio, televisión

Si has trabajado bien todo lo anterior te será más sencillo que hablen de ti en algún medio de comunicación. Si tienes una idea interesante y la has contado en tu sitio en Internet quizás llames la atención de un programa de radio especializado. Si haces algunas llamadas a algún medio que trate algún aspecto de actualidad relacionado con tu proyecto quizás te inviten a escribir sobre ello.

Aunque hoy puedes tener tu propia plataforma de comunicación, los medios tradicionales siguen teniendo peso y generando confianza. La mayor dificultad para que hablen de ti en un medio es, como siempre, mental. Si crees que es imposible, que no merece la pena, que no te van a hacer caso, ni lo vas a intentar… y perderás la oportunidad.

Si se te ocurre alguna idea que pueda encajar con lo que cuentan en un medio y está relacionado con tu posicionamiento, ni lo dudes, levanta el teléfono y llama para ofrecer tu colaboración.

NOTA: Si te apetece, el 21 y 22 de Noviembre imparto un curso abierto y gratuito de Branding Personal para la EOI en Benissa. Pincha aquí si quieres informarte.

Y ahora ¿qué hago?

EstrategiaUna de las frases que más suelo citar cuando hablo de Branding Personal es que si no gestionas tu Marca Personal, otros lo harán por ti. Vamos, que si no te preocupas de gestionar tu propio proyecto personal o profesional acabarás cayendo en los planes de otro.

Quizás esa es la razón por la que se suele asociar el Branding Personal con los emprendedores, los autónomos y los profesionales independientes. Damos por sentado que ese tipo de profesionales se diferencia de los empleados o los desempleados en que tienen mucho más asumido que son ellos quienes deben decidir lo que deben hacer en lugar de esperar a que otros les den instrucciones o surja una oferta de empleo.

Pero si me sigues, me habrás leído muchas veces que para mi, todos, independientemente de nuestra situación laboral, somos profesionales que vendemos servicios, la diferencia es el número de clientes y la forma en que recibimos el pago por nuestros servicios. Y en el artículo de hoy te diría que hay una más. Me refiero a quién te dice lo que tienes que hacer.

El otro día decía en Twitter que emprender más que convertirte en tu propio jefe es convertirte en tu propio empleado. Pero más allá de la broma (o no), la cuestión es que eso de ser tu quien dé las órdenes, a veces puede ser más una maldición que una ventaja.

Creo que la gran pregunta que nos hacemos muchas veces los que hemos decidido montárnoslo por nuestra cuenta es,

Y ahora ¿qué hago?

Creo que las dificultades cuando decides emprender un proyecto propio no son los recursos o las cuestiones técnicas o materiales. Pronto te das cuenta que, para un profesional “del conocimiento” no suele ser necesario hacer grandes inversiones y en el caso de que lo fuese, podría solucionarse. Los mayores problemas son más personales. Me refiero a la falta de objetivos, de una oferta profesional definida (producto) o, en el caso del artículo de hoy, de un plan de acción.

Últimamente hay una obsesión casi enfermiza por la actitud positiva, por la motivación, por derribar creencias limitantes. Y no digo que no sea importante, pero creo que se está convirtiendo en una especie de onanismo mental (¿pajas mentales?), que tratan de conseguir que te sientas bien pero que no te empujan a la acción.

Creo que la mejor forma de ponerte en marcha es despejar el horizonte, tener claros los pasos que debes dar, ponerte tareas y deberes concretos que puedes realizar desde este momento. Cuando sabes que tienes que hacer algo y cómo debes hacerlo, normalmente desaparecen o se reducen los frenos mentales. Si tienes claro como tienes que actuar, te puedes meter tu actitud por donde te quepa.

Igual que ocurre con piedra, papel, tijera, la acción es más fuerte que la actitud. Lo bueno es que cuando te pones en marcha, desaparecen tus limitaciones mentales o, al menos, te olvidas de ellas. Creo que el error que se está cometiendo actualmente es esperar a hacer algo hasta que un conferenciante motivacional o un libro de autoayuda o cualquier otro método para “ponernos cachondos” mentalmente nos dé el empujoncito. El problema es que si no tenemos claro lo que hay que hacer, un empujón no va a servir de nada.

En estos artículos suelo hablar de cosas que me suceden a mi o a gente con la que me relaciono. En este caso me estoy refiriendo a las situaciones de bloqueo con las que nos enfrentamos quienes vamos “por libre” y suelen ser frecuentes. Lo peor que puedes hacer es tratar de encontrar una solución mental y dedicarte a “comerte el coco”. Mi experiencia me dice que lo más eficaz es ponerte en marcha, establecer metas, hitos y tareas para alcanzar tu visión, tu objetivo (que quizás has olvidado) y ponerte en marcha. En ese momento se acaban las penas.

Habrá momentos en los que te encuentres en un agujero del que es complicado salir. En esos casos, y esto es aplicable a cualquier tipo de profesional, lo mejor es sentarte, coger un papel y hacer una lista de acciones que puedes realizar desde ese momento. Verás como se te quita la tontería y quizás te sientas un poco agobiado por lo que tienes por delante, pero esa tensión te hace sentir vivo. Y como decía al principio, en ese momento te das cuenta de que eres tu quien tiene el control en lugar de ser otros quienes diseñan tu Estrategia Personal.

Así que, si estás preocupado, hundido o desilusionado porque no ocurre nada, deja de regodearte en tu situación y empieza a hacer cosas, a realizar acciones que te acerquen, aunque sea muy poquito, a tu objetivo (si quieres controlar tu proyecto personal, se supone que debes tener uno).

Decía Nietzsche que aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los cómos. Yo diría que si tienes un PORQUÉ pero no tienes un CÓMO puedes quedarte paralizado y más hundido todavía y algo todavía peor, acabarás formando parte de los porqués de otros.

Algunas aplicaciones de la Marca Personal

MarcaUna marca es una huella, es un rastro que dejas en la mente de otras personas siempre que estableces una relación. Aunque el Branding Personal suele asociarse a situaciones profesionales, es fácil olvidar que una Marca Personal puede ser útil en todos los aspectos de tu vida. Se trata de generar un impacto memorable para conseguir que te elijan en cualquier situación personal o profesional.

Marca Personal en la familia

Cualquier padre o madre, abuelo o abuela quiere dejar un legado a sus hijos o nietos. Al transmitir sus valores, sus principios, sus conocimientos y sus experiencias, está dejando huella y consiguiendo que su Marca Personal trascienda.

Si piensas en algún familiar de quien tengas un buen recuerdo por lo que te ha aportado en tu crecimiento personal verás que cumple con muchas de las etapas de desarrollo de una estrategia de Marca Personal. Seguramente tiene objetivos claros, sabe comunicar, es capaz de sintonizar contigo, te dibuja un futuro motivador, te enseña algo que en algún momento te ha sido útil.

Marca Personal para directivos

En un momento en el que productos, empresas y organizaciones son indistinguibles y, en muchas ocasiones, poco fiables, es el momento de potenciar la Marca Personal de los directivos y de quienes ocupan los puestos de responsabilidad. No se trata de que los DIRCOM los escondan para que no digan nada inadecuado sino de que gestionen sus estrategias de Branding Personal de tal modo que su Marca Personal refuerce la marca de la empresa o institución que dirigen.

Marca Personal para estudiantes

Es un poco absurdo pensar que esto de diseñar una estrategia de Branding Personal es algo de lo que preocuparse únicamente cuando vas a iniciar tu carrera profesional. A mis alumnos de escuelas de negocios y universidades trato de convencerles de que la etapa de estudiante es perfecta para posicionarse porque no tienen la presión de alguien que con más responsabilidades o cargas personales.

Un estudiante tiene tiempo para ir transmitiendo sus ideas, puede definir objetivos y experimentar con temas que le interesen o apasionen. Puede correr ciertos riesgos a la hora de comunicar porque lo que diga no afecta a una empresa o a un proyecto con otras personas. Puede aprender porque dispone de medios y de profesores que pueden guiarle en su proyecto de Marca Personal.

Si un estudiante diseña y gestiona su proyecto de Branding Personal durante su época de formación, cuando salga al mercado estará mucho mejor posicionado que el resto de sus compañeros y que muchos profesionales con experiencia.

Marca Personal para empleados

Suele asociarse el Branding Personal es sólo para emprendedores, “freelances” o profesionales por cuenta propia pero es un error. Una Marca Personal es útil siempre que estés en un entorno competitivo en el que haya varias opciones para ser elegido. Una empresa es un “mercado” en el que hay gente compitiendo y el que los profesionales son evaluados, promocionados o despedidos en función de la percepción que otros tengan de ellos.

Para sobrevivir y progresar como empleado en una organización debes tener claros tus objetivos, tus motivaciones, tus valores y tu “producto”. Si no eres capaz de pensar en ti mismo como en una unidad de negocio dentro de tu empresa acabarás sustituido por otros mejor posicionados. Por lo tanto debes diseñar tu plan estratégico de Marca Personal en el que tengas claro en qué vas a mejorar, que vas a incorporar a tu “cartera de productos”, como vas a comunicar tus éxitos o tus aportaciones a quienes toman las decisiones.

En una empresa hay muchas posibilidades de comunicar y de “vender” lo que eres capaz de hacer. Desde la conversación informal de la máquina de café hasta la presentación del presupuesto en la convención anual o las reuniones de departamento pasando por el boletín interno o la intranet.

Marca Personal para embajadores de marca corporativa

Desde que empezó a divulgarse el concepto de Marca Personal ha existido un rechazo por algunos sectores del mundo de Recursos Humanos. Consideran que un profesional bien posicionado puede perjudicar a la empresa para la que trabaja o convertirse en una especie de divo caprichoso y exigente. Lo que no entienden es que si alguien se comporta así va a destrozar tu reputación en poco tiempo.

Sin embargo, el Branding Personal puede ser una excelente herramienta de marketing para las empresas. Si apoyan y animan a sus profesionales a desarrollar y comunicar su Marca Personal conseguirán reforzar la imagen de la organización para la que trabajan, además de estar motivados para mejorar y reforzar las cualidades que les hacen valiosos.

Un profesional con Marca Personal va a convertirse en el mejor representante de su empresa porque va a comunicarlo en todos las ocasiones posibles (conferencias, eventos, reuniones, comidas de trabajo, Redes Sociales, medios de comunicación…). Pero para eso hace falta que los responsables que les dirigen les asesoren, les quiten obstáculos y les proporcionen recursos (principalmente tiempo).

Marca Personal para empresarios

Richard Branson, Donald Trump, Steve Jobs, Bill Gates, Henry Ford… Si piensas un poco se te ocurrirán muchos nombres de empresarios del mundo anglosajón con Marca Personal. Su nombre se ha asociado a productos de éxito y beneficios empresariales. Da igual que se trate de líneas aéreas o compañías discográficas como en el caso de Branson o de Ordenadores o películas de animación como en el caso de Jobs. Su nombre representa algo.

Desgraciadamente en nuestro entorno es mucho más difícil encontrar nombres como esos. Miedo, humildad mal entendida, vergüenza, desconocimiento o cualquier otra razón ha frenado a nuestros empresarios para dejar una huella más visible. Sin embargo, cuando un empresario consigue posicionarse como alguien con una Marca Personal fiable, consistente, valiosa, coherente y atractiva puede conseguir que sus proyectos tengan más repercusión y que sus productos o servicios sean más valorados.

Marca Personal para emprendedores

Cuando se produce una situación de crisis económica, muchos profesionales optan por poner en marcha sus propios proyectos. El problema es que la mayoría son variaciones del mismo tema. En etapas más tranquilas, los emprendedores se enamoran de su proyecto y que encierran para ponerlo todo a punto pero se olvidan de darlo a conocer o algo peor, de darse a conocer a sí mismos.

La Marca Personal debería ser una asignatura obligatoria para cualquiera que pretenda emprender o poner en marcha un proyecto porque le va a ayudar a generar confianza en los inversores o potenciales clientes iniciales. Si un emprendedor lleva tiempo hablando y posicionándose como un experto en algo, el día en que decida ejecutarlo será mucho más probable que le elijan o te consideren como alguien a quién hay que dar una oportunidad o un crédito.

Hay mucha gente que cree que su idea es tan genial que es mejor mantenerla en secreto. Se equivocan porque todo está inventado o es una combinación de ideas que ya existen. Un emprendedor debe diseñar su estrategia de posicionamiento precisamente para asociar su idea a su nombre y para que su Marca Personal se convierta en su mejor argumento de venta.

Marca Personal para buscar empleo

El Branding Personal consiste en posicionarnos para que nos perciban de la mejor manera posible manteniendo la autenticidad. Si alguien se presenta como parado o desempleado ya se está etiquetando de un modo incorrecto, negativo e injusto. Un profesional en transición es un profesional con todas las cualidades de una Marca Personal y no debe dejar que una situación circunstancial le defina.

Un profesional que temporalmente está “sin clientes”, debe redoblar sus esfuerzos en su estrategia de Marca Personal. Debe establecer o redefinir metas profesionales, de analizar y reforzar sus cualidades, características y fortalezas profesionales. Debe tener claro cuál es su “mercado” y a quienes debe dirigirse para ser tenido en cuenta en próximos proyectos. Debe ser capaz de sobresalir y de transmitir confianza a los potenciales empleadores o contratadores. Y debe redoblar sus esfuerzos para comunicar y dar a conocer lo que es capaz de hacer.

Marca Personal para ligar

Siempre he sido un seductor bastante torpe pero creo que el proceso para atraer y enamorar a alguien tiene mucho que ver con ejecutar una estrategia de posicionamiento.

Debes tener un objetivo y tener una motivación para salir de casa. Debes tener claro lo que puedes aportar y tratar de potenciarlo. Además tienes un estilo especial y diferente y, si fuera poco, eres capaz de generar confianza y transmitir credibilidad.

Tu imagen, tu aspecto llama la atención de algún modo interesante y que te hace sobresalir. Sabes cuál es tu audiencia y conoces los lugares en los que situarte para llegar a ellos. Tu voz, tu forma de decir las cosas, tus gestos, tu mirada o tu postura al estar con alguien es coherente con lo que quieres transmitir.

Como ves, la teoría del Branding Personal aplicada a la seducción es sencilla, pero llevarlo a la práctica es otra cosa.

Escapa mientras puedas

PosicionEn los últimos tiempos no hay semana en la que no me encuentre con amigos y amigas que están viviendo alguna de las siguientes situaciones. Por un lado están los que han sido despedidos, reajustados, EREsionados o invitados a abandonar su empresa. Por otro están los que han decidido empezar una aventura propia por necesidad o por encontrar, por fin, la independencia profesional.

Lo curioso es que los del primer grupo, los ex-empleados, no suelen estar entre los del segundo, los independientes, porque esperan volver a encontrar otra empresa que les acoja. Pero eso cada día es más difícil que se produzca. Podría decirse que todavía no se han dado cuenta que el empleo ya nunca será como antes y/o no sienten la necesidad de gestionar su propio proyecto profesional (error) o consideran que no están capacitados para montárselo por su cuenta (falso).

Tengo 47 años y hace más de una década entendí que a partir de los cuarenta eres un profesional en riesgo. Es curioso porque nuestros padres a esa edad ya consideraban que tenían la vida resuelta, normalmente estaban “bien situados” y cada año implicaba una mayor estabilidad, más sueldo, más pensión y más respeto.

Hoy, los amigos y parientes “empleados” que han cumplido más de cuarenta años viven en tensión. Saben que cada día que pasa corren más peligro de que un día les llamen al despacho y les digan que recojan sus cosas, que no hace falta que vuelvan y que les desean mucha suerte en su futuro profesional.

Se habla mucho de compromiso en las organizaciones pero lo que realmente mantiene a los profesionales en su puesto es no perder el finiquito, el coche de empresa, la nómina y las extras y la cesta de Navidad. ¿Pero realmente creen que van a aguantar hasta que se jubilen a los 65 años (o mucho más tarde si la cosa sigue complicándose…)?

Lo gracioso es que yo era uno de esos. No veía mi vida profesional fuera de una empresa. Yo no había nacido autónomo, “freelance”, profesional independiente o agente libre. Yo era un EMPLEADO… hasta que dejé de serlo. Y es lo mejor que me ha ocurrido en mi trayectoria profesional.

Muchos amigos que rondan la cuarentena están cayendo y otras muchas personas más jóvenes ni siquiera están teniendo la oportunidad de entrar en el sistema “clásico” de empleo. Y eso casi es mejor porque tal y como se están poniendo las cosas no envidio a ninguno de los que tenga que luchar por un hueco en una organización. Lo bueno de que te lo quiten todo es que puedes hacer lo que te dé la gana.

Se habla mucho del fracaso de muchos proyectos independientes, de emprendedores y de autónomos. Se dice que muchos no duran ni tres años. Pero si pensamos en un profesional como alguien que vende servicios podríamos decir que el índice de fracasos de los profesionales por cuenta ajena es mucho mayor porque ¿Cuantos mantienen su empleo esos mismos tres años? ¿No es ese un fracaso mayor? ¿No debería hablarse de la “burbuja del empleo” más que de la “burbuja del emprendimiento”?

Pero además hay una diferencia. Para los que nos lo montamos por nuestra cuenta, un fracaso sólo es una etapa del camino. Simplemente seguimos adelante con una lección aprendida. Además, esos fracasos, errores o paradas nunca son irreversibles. Y siempre dependemos de nosotros mismos. Cada día que pasa te haces más fuerte y más independiente.

Para un “empleado”, “nominado” o “cuentajenado” un despido es un corte abrupto en tu proyecto profesional. Al vivir bajo las faldas de otro, te has vuelto dependiente, has limitado tus contactos a lo relacionado con tu empresa y normalmente has reducido tu aprendizaje a lo relacionado con tu puesto. Cada día que pasa te debilitas y te haces más vulnerable y dependiente.

Para un profesional independiente no hay problema con la edad de jubilación porque depende de sí mismo, cada minuto refuerza su Marca Personal y, si gestiona bien su carrera, no tendrá ganas de dejar de trabajar porque se dedicará a lo que le gusta.

Para un profesional dependiente o empleado, la jubilación es una meta (que cada día está más lejos), es el momento en el que podrá empezar a vivir y hacer lo que le apetece… si es que vive para contarlo y/o tiene recursos para hacerlo.

¿Significa esto que montártelo por tu cuenta es un camino de rosas? De ninguna manera. Hay momentos muy duros. Muchas noches en vela. Muchas preocupaciones que tienes que guardarte para ti mismo para no preocupar a quienes te rodean. Pero es parecido al deporte, a la investigación o a arte, sabes que vas a sufrir, pero merece la pena porque ves como avanzas, porque disfrutas, porque aprendes y porque te sientes vivo. Pero supongo que esto es muy difícil de entender si no lo has vivido.

Igual que ocurre cada vez que escribo sobre este asunto alguien pensará y quizás me escriba un comentario diciendo que lo de montárselo por tu cuenta no es para cualquiera, que no todos quieren trabajar por si mismos. Pero mi respuesta siempre es la misma. Vivimos tiempos nuevos y ya no es cuestión de gustos o de deseos, se trata de sobrevivir primero y de progresar después.

Creo que es mucho más fácil y más gratificante tener mentalidad de profesional independiente que mentalidad de empleado. ¿Significa eso que todos debemos pensar como autónomos o emprendedores? Por supuesto que si. Entonces ¿Tiene sentido buscar un empleo? Por supuesto que también, pero siempre y cuando lo consideres como otro proyecto como profesional que vende sus servicios a una empresa y con una duración limitada y nunca como el final del camino.

Algunos falsos tópicos sobre Branding Personal

MarcaA medida que un concepto se populariza, surgen por todas partes supuestos expertos que lo adulteran, prostituyen y degradan. Es algo inevitable y con el Branding Personal no es distinto. Por eso es necesario recordar de vez en cuando lo que es y también lo que no es. Aquí tienes algunas ideas erróneas sobre el desarrollo de la Marca Personal que me encuentro con frecuencia.

Esto es una americanada

Precisamente hoy que se celebra Halloween y que parece que se ha asumido casi como si fuese una fiesta patronal más viene a cuento una de las críticas habituales al Branding Personal. Me refiero a que es un invento de los “yankees”.

En primer lugar despreciar una idea por su origen ya descalifica al descalificador. Pero es que, además no es cierto. La idea de gestionar la huella que dejamos en los demás es algo que existe desde que una persona se encontró con otra y trató de influir en ella. Quizás lo que ha cambiado es la posibilidad de dejar esa huella en más gente gracias a las herramientas de comunicación global que nos proporciona La Red y a la creación de algunos modelos y metodologías.

El Branding Personal es un concepto muy potente que tiene muchos elementos diferentes y que está desarrollándose gracias a las aportaciones de gente de todo el mundo.

Es sólo para autónomos, emprendedores y “freelances”

Uno de los pilares del Branding Personal es la responsabilidad individual, la capacidad de pensar por uno mismo y de gestionar un proyecto personal y profesional propio. Pero eso no significa que cualquiera, aunque trabaje para otros, no pueda desarrollar su propia Marca Personal dentro de una organización. Es cierto que quizás tenga algunas limitaciones a la hora de utilizar algunos canales de comunicación pero, a cambio, tendrá otras ventajas como la posibilidad de formarse y aprender en una empresa.

En mi opinión, no hay empleados, emprendedores, empresarios o desempleados, todos somos profesionales que debemos aprender a vender nuestro trabajo. Por lo tanto, el Branding Personal es aplicable en cualquier situación en la que alguien deba influir en otros para aumentar sus opciones de ser elegido.

Es egoísta, egocéntrico y narcisista

Incluir la palabra Personal en algún concepto, parece que se opone a lo colectivo, al grupo o al equipo. Quienes no se han preocupado de entender de qué va esto, rápidamente consideran que para que alguien progrese, el resto debe perder algo. Y no es así.

Una estrategia de Marca Personal tiene como propósito alcanzar unos objetivos personales o profesionales pero esa es sólo la primera parte de la ecuación. Si quieres conseguir cualquier cosa, deberás aportar algo a cambio. Por lo tanto, cuanto más elevadas sean tus metas, más deberás preocuparte por ayudar a otros.

El Branding Personal tiene una parte importante de introspección y autoanálisis, pero esa es sólo la primera etapa para descubrir lo que nos hace valiosos y nos permite ser útiles a los demás. Ninguna empresa o persona podrá dejar huella si no es capaz de aportar algo a su entorno.

Es sólo para famosos y gente con poder y recursos

Es habitual y muy impactante escoger ejemplos de gente popular, conocida o famosa para hablar de Branding Personal. Pero en la mayoría de los casos suelen ser malos modelos. Deportistas de éxito, presidentes de grandes países, actores, cantantes. No digo que no tengan una Marca Personal porque todos la tenemos o más bien la dejamos. Lo que ocurre es que lo que vemos de ellos suele ser una imagen artificial creada por asesores de imagen, expertos en comunicación y profesionales de los Social Media.

Si el Branding Personal se basa en la autenticidad pero no podemos estar seguros de que lo que vemos de ellos sea una persona o un personaje, entonces es mejor elegir otros ejemplos. Cualquier persona de tu entorno que te haya influido o creado un impacto de algún tipo es un ejemplo mucho mejor de Marca Personal.

Los profesionales con Marca Personal son los enemigos de la empresa

Hay un temor absurdo pero muy extendido a que los profesionales que trabajan para una compañía desarrollen una Marca Personal reconocida y se posicionen como expertos en su sector. Los que están en contra de que un profesional tenga cierta influencia porque se ha convertido en una autoridad en su campo suelen acusarles de divos, caprichosos o exigentes. De lo que no se dan cuenta es que si alguien se comporta de un modo tan estúpido, acabará posicionándose como tal y debilitará su posicionamiento.

Pero por otra parte, los que consideran que los profesionales con Marca Personal pueden ser malos para una organización no parecen ver el lado positivo de todo esto. Me refiero a la buena imagen que van a transmitir sobre su empresa. Si en lugar de ocultar a los empleados, se les proporcionasen medios y recursos para posicionarse como especialistas en su sector conseguirían reforzar la marca de su compañía en lugar de debilitarla como piensan algunos.

El Branding Personal es asesoría de imagen o utilizar las Redes Sociales

Quizás nos hemos acostumbrado a la superficialidad, a juzgar todo por las apariencias, a no profundizar demasiado en las cosas por falta de tiempo. Pero parece que lo habitual es preocuparse más por la forma que por el fondo. Y este entorno es un caldo de cultivo perfecto para que al hablar de marcas y personas rápidamente se asocie a lo que se ve o al envase más que al contenido. Pero eso es falso.

Una Marca Personal sólo se sostiene si el individuo que hay detrás tiene unas creencias, valores y cualidades sólidas y bien definidas. Preocuparse por la forma de vestir, por estar en una Red Social o por los colores de la página web más que por la relevancia de la persona es justo lo opuesto al Branding Personal. No digo que no haya que tener en cuenta los factores externos, pero no es no lo primero ni lo más importante. La imagen y la visibilidad online sólo es la guinda del pastel.

La Marca Personal es una forma de engañar

Si te ha quedado claro que la Marca Personal se basa en la confianza y que un engaño puede destrozar años de trabajo no debería explicarte nada más. Pero aun así hay gente que piensa que el Branding Personal consiste en crear una imagen ficticia y poco fiel de uno mismo.

No digo que no haya gente que se dedique a manipular, a mentir o engañar utilizando trucos o herramientas que se utilizan para posicionarse ante una audiencia. Pero el resultado no es una Marca Personal sino una ficción parecida a la de un actor que interpreta un papel.

Si el Branding Personal tiene una carga importante de autoanálisis y de reflexión es porque es imposible mantener una imagen falsa durante mucho tiempo. Sólo si sabes cual es tu identidad podrás dejar una huella clara, profunda y duradera. Si no sabes quién eres y tratas de interpretar un personaje, tarde o temprano se te caerá la máscara y quedarás en evidencia.

El Branding Personal nos convierte en “cosas”.

Una de las consecuencias de asociar un término empresarial como el Branding a un ser humano puede hacer pensar que nos convierte en cosas, en productos, en objetos comercializables. Pero precisamente se trata de todo lo contrario.

Una marca trata de diferenciarnos, sacar lo que nos hace únicos, singulares, valiosos. Por lo tanto, el objetivo del Branding Personal no es homogeneizarnos, deshumanizarnos o “cosificarnos” sino todo lo contrario, sacar lo mejor de cada uno para que dejen de vernos como números.

Si no sabes quién eres ni tienes un plan propio acabarás formando parte de los planes de otros y eso es lo que te deshumaniza. Cuando tienes una Marca Personal fuerte no tienes que “venderte” tu, porque conseguirás que valoren lo que eres capaz de hacer. Eso aumenta tus grados de libertad y te permite ser tu mismo y no lo que quieren otros.

El Branding Personal nos hace ser artificiales

El Branding Personal es un proceso, un método que te permite desarrollarte y posicionarte como deseas para aumentar tus opciones de alcanzar tus objetivos. Sin embargo, para mucha gente, eso de seguir un plan les asusta mucho porque consideran que les va a quitar libertad cuando es justo lo contrario.

Al conocer las reglas del juego es cuando sabes entre qué limites puedes moverte y eso te permite hacer muchas cosas. Cuando no tienes un proyecto de vida no eres más libre, simplemente vas a estar a expensas de lo que suceda en tu entorno.

El Branding Personal es una forma de gestionar tu vida para alcanzar una meta. Es cierto que implica disciplina, trabajo y esfuerzo pero, al mismo tiempo, va a facilitarte las cosas y conseguir que tus esfuerzos sean más eficientes. Eso optimiza tus recursos y podrás utilizarlos para hacer las cosas que más te gustan.

Se puede vivir sin Marca Personal

“Yo no tengo Marca Personal ni quiero tenerla”. Esta es quizás el mayor error que suele leerse o escucharse cuando alguien critica el Branding Personal. No se dan cuenta que lo quieran o no, a todos nos etiquetan, nos “marcan”. Así que aunque crean que no dejan huella, se equivocan. El problema para ellos es que no saben cual es.

El Branding Personal no es más que la gestión consciente de la percepción que generamos para que esas etiquetas que nos van a colgar, si o si, sean lo más parecidas a lo que queremos.

Rómpelo

EstrategiaEn el artículo anterior hablaba de los plazos para conseguir resultados con una estrategia de Branding Personal. Decía que para dejar una huella memorable puedes necesitar toda una vida pero que empezar a conseguir resultados puede ser cuestión de minutos. Lo importante es empezar. Y en ese arranque suele estar el problema.

Si te pareces a mi, seguramente te entusiasmarás con nuevos proyectos, con planes atractivos o con propuestas estimulantes y cuanto más ambiciosas mejor. El problema es que después del “subidón” debes ponerte en marcha o las cosas no saldrán solas. Y eso si que es jodido.

Podemos hablar de conseguir el puesto de trabajo que sueñas, escribir un libro, ganarte la vida como profesional independiente o posicionarte como un referente en tu campo. Todos esos son objetivos que muchos compraríamos. Sin embargo, a la hora de la verdad, muy pocos se ponen manos a la obra.

Yo he reconocido aquí que soy muy perezoso y que, aunque me entusiasmo con cualquier idea minimamente “chula”, luego tardo mucho en ponerme en marcha si es que lo hago. Si he escrito cuatro libros ha sido porque soy muy cabezón y lo que me sobra de pereza lo compenso con disciplina, pero sobre todo porque sabía que había alguien detrás que me daría un toque si no cumplía los plazos.

Así que, si quieres conseguir tu objetivo tendrás que encontrar el modo de hacer más fácil el camino o, de lo contrario no te moverás de tu sitio o algo peor, a medida que pase el tiempo irás perdiendo posiciones.

Como suelo decir aquí, la diferencia entre quienes dejan una Marca Personal potente y los que pasan por la vida sin dejar rastro es 0.0, es una cuestión mental. Hay quienes deciden actuar y otra inmensa mayoría que se dejan llevar y prescinden de sus objetivos y sus sueños porque parecen demasiado lejanos e inalcanzables.

La solución es obvia, de sentido común y está descubierta desde hace mucho tiempo. Simplemente divide el objetivo en etapas, en trozos, en pasos más pequeños. Identifica tu punto de partida, establece una meta ilusionante, traza una línea y divídela en acciones manejables.

Escuchar a un conferenciante motivador que te dice que conseguir trabajar en lo que te gusta o conseguir tus sueños es posible puede ponerte “cachondo/a” durante un rato porque es una meta atractiva y estimulante pero es como ir a ver una película de La jungla de cristal en la que sales con la adrenalina saliéndote por las orejas y deseando entrar en acción, pero se te pasa en un ratillo.

Sin embargo, si ese u otro objetivo que te atraiga, lo deconstruyes y lo divides en pedazos ocurrirán varias cosas. La primera es que tendrás menos pereza para actuar, la segunda que empezarán a ocurrir cosas y la tercera y consecuencia de la anterior, que te animarás y tendrás ganas de subir el siguiente escalón. Quizás no habrás conseguido tu objetivo gordo, pero empezarás a recoger pequeños premios que te indicarán que vas por buen camino, que hay otros caminos o, si no ocurre nada, sabrás que debes hacer ajustes. Pero sólo cuando actúas obtienes información útil, de lo contrario te basarás en suposiciones.

Romper un objetivo en metas menores te ayuda a ser creativo porque encuentras múltiples opciones y caminos para conseguir un resultado. Quizás no tengas tiempo para hacer algo pero puedes compensarlo pidiendo ayuda a las personas adecuadas o quizás carezcas de determinadas experiencias pero podrás compensarlo adquiriendo conocimientos por otras vías.

Centrarse en un superobjetivo puede ser más paralizante que estimulante. Seguro que te encantaría tener un trabajo en el que te dedicases a disfrutar con lo que más te gusta y encima te pagasen mucha pasta por hacerlo. Pero antes de terminar de soñarlo ya lo estás descartando por imposible. Sin embargo, si descompones ese objetivo en sus elementos, podrás ir acercándote. Quizás hagas algo relacionado con lo que te gusta y no te estés forrando o al reves, pero es un primer paso.

Tener un objetivo “gordo” puede ser más deprimente que estimulante porque tendemos a considerarlo inalcanzable. Por eso no me gustan los ejemplos de grandes éxitos, de profesionales que se han convertido en superestrellas (Steve Jobs, Richard Branson,…) o de empresas (Amazon, Google,…). Esos no son ejemplos que te animen a la acción sino a la admiración paralizante.

Yo soy partidario de fijarte en los pequeños o grandes logros de las personas que tenemos cerca. En cada persona con la que hablo encuentro historias de éxito aunque ellas no lo vean así. El problema es que suelen considerarlas como golpes de suerte y no como el resultado de lo que son o de lo que han hecho.

Lo que te propongo es que traces un plan, que definas pequeños pasos y, sobre todo, que empieces a moverte. Si tienes más o menos claro tu objetivo (¿Quién tiene un objetivo claro al 100%?) sal esta tarde a un encuentro en el que se reúnan profesionales como tu o coge un papel y haz una lista de tareas o de personas que puedan ayudarte o de mentores o de cosas que te faltan o de cosas que tienes o…. Y a partir de ahí actúa, persiste y mantén los ojos y los oídos abiertos.

Como dijo Lao-Tsé

“Todo lo difícil comienza siempre fácil; todo lo grande comienza siempre pequeño”

¿Cuanto tarda el Branding Personal en producir resultados?

MarcaEsta semana he impartido un taller de Marca Personal para desempleados en el Ayuntamiento de Las Rozas. Se trata de un grupo de estupendos profesionales con mucha formación, experiencia y nivel. Pero como sabemos todos los que hemos pasado por esa situación, cuando estás momentáneamente “sin clientes” no estás para demasiadas tonterías. Así que una de las preguntas habituales en estos casos es,

Y esto del Branding Personal ¿Cuanto tiempo tarda en conseguirme un empleo?

En estos casos, mi respuesta siempre ha sido la siguiente.

En primer lugar, el Branding Personal no va a conseguirte un empleo, pero te va a poner en una situación muchísimo mejor para que un empleador, cliente o prescriptor te considere como la persona más adecuada para darte la oportunidad que necesitas. En esto ocurre como con las marcas comerciales que por si solas no venden, pero aumentan el valor de los productos y aumentan sus opciones de ser elegidas.

En segundo lugar, los que trabajamos con seriedad en esto de la Marca Personal siempre hemos transmitido que el proceso requiere tiempo. Que una Marca Personal no es algo que se gestione y se olvide sino que es algo que nos acompaña toda la vida. Y que los profesionales que han conseguido un gran reconocimiento han necesitado años para llegar a esa situación.

Si hablamos de conseguir una notoriedad suficiente en dospuntocerolandia o en un sector específico, mi experiencia con clientes, alumnos y conmigo mismo es que en un plazo de seis meses o un año habrás conseguido que tu Marca Personal empiece a ser tenida en cuenta si haces los “deberes” y dedicas un tiempo y esfuerzo suficiente.

Sin embargo, para una persona desempleada, para un autónomo o emprendedor sin clientes o para un empleado que quiere cambiar de empresa, ese plazo de varios meses es demasiado extenso. Y lo entiendo. Pero cuando me dicen que no disponen de tanto tiempo yo siempre me pregunto y les pregunto,

  • ¿Tienes una fórmula más rápida y más eficaz?
  • ¿Acaso tu estrategia “clásica” de currículo e Infojobs te ha proporcionado resultados en menos tiempo?
  • ¿Has considerado otras opciones para cambiar tu situación?

Lo cierto es que no, y no sólo es que muchos de ellos lleven meses “haciendo siempre lo mismo para conseguir los mismos resultados”, es que cuando consiguen una oportunidad, esta suele ser de cualquier cosa menos de lo que les gustaría trabajar porque están a expensas de lo que hagan otros en lugar de llevar ellos la gestión de su proyecto.

Sin embargo, el Branding Personal está enfocado en conseguir el trabajo que mejor se ajuste a tus objetivos porque no vas a depender de una oferta de trabajo sino que vas a hacer lo posible para identificar y comunicar aquello que te convierte en un profesional valioso con el fin de atraer a quienes pueden necesitarte.

Pero cuando esta semana me hicieron la pregunta del plazo para conseguir resultados, traté de enfocarla de un modo distinto y me dí cuenta de que mi obsesión por ser honesto y no ofrecer resultados milagrosos o generar falsas expectativas me estaba ocultando un hecho evidente.

Me refiero a que el Branding Personal es una forma de gestionar la forma en que actuamos, es una serie de acciones conscientes para conseguir resultados sin límite temporal. No es lo mismo que un proceso de fabricación en el que hay un producto final. En el caso del Branding Personal, el producto, el resultado, el “deliverable”, es algo que evoluciona cada día y que llamamos Marca Personal.

Por lo tanto, desde el momento en el que te pones en marcha y empiezas a actuar, pueden empezar a ocurrir cosas. Y de hecho siempre ocurren.

Si en cuanto termines de leer este artículo, decides levantar el teléfono para llamar a un contacto, si creas tu primer artículo en un blog o escribes unos cuantos tuits profesionales, si te pones a crear un documento con recomendaciones sobre tu profesión, si te quitas la pereza y te vas esta tarde a esa presentación de un libro en el que se van a juntar potenciales clientes/empleadores/prescriptores, quizás y sólo quizás, ocurra algo hoy mismo, ahora mismo… y si no es hoy, será mañana o la próxima semana, pero empezarán a ocurrir cosas.

Pero el Branding Personal puede generar resultados incluso sin que tengas que mover un músculo. Los que estamos en esto solemos decir que lo 0.0 va antes de lo 1.0 y lo 2.0. Eso significa que todo empieza en tu cabeza. Y si decides pararte y reflexionar sobre tus objetivos, sobre tus fortalezas, sobre tus intereses o sobre lo que te hace único, empezará a cambiar tu estado de ánimo. Eso también es Branding Personal y no necesita ni meses, ni semanas, ni días, ni horas para producir un efecto.

Así que, una vez más, me equivoqué. El Branding Personal no necesita meses o años para conseguir resultados. Quizás puedas tardar ese tiempo en conseguir el empleo, el cliente o el proyecto profesional que deseas, pero no conozco otra fórmula mejor para acelerar el proceso. Y en el peor de los casos, cada paso que das, cada pequeña meta alcanzada, va a producir un efecto positivo y acumulativo.

Así que, deja de buscar excusas y fórmulas milagrosas y empieza ya, ¡¡¡¡leches!!!!

Saltarse al intermediario

VentaDurante los años en los que trabajé como responsable de compras, especialmente cuando estuve en el sector de la distribución, aprendí una lección importante y es la siguiente,

Evita a los intermediarios.

Cualquier persona u organización que se interponga entre quienes mandan y tu, sólo va a complicar las decisiones, dificultar la información y encarecer el proceso.

Los buenos comerciales saben que deben hacer lo posible por llegar a quienes tienen la última palabra. Cuantas más etapas y barreras haya que superar para llegar a quién manda, más difícil será alcanzar el objetivo y transmitir la información correcta.

Desde el punto de vista de la Estrategia Personal, cuando nos comportamos como empresas unipersonales YO S.L., también debemos encontrar el modo de comunicar y vender nuestro trabajo a quienes realmente tienen capacidad de decisión. Dedicar demasiado tiempo a quienes no sólo no tienen la última palabra sino que además van a encontrar el modo de descalificarte o eliminarte, además de ineficiente es contraproducente.

Hasta hace pocas décadas, era mucho más habitual la figura del intermediario, del representante. Su función era clara. Lo que hacían era facilitar la conexión entre la oferta y demanda a cambio de una comisión. A medida que se desarrollaron las comunicaciones y la información dejó de estar en poder de unos pocos, su papel se fue reduciendo.

Si queremos sobrevivir y progresar en la situación actual, debemos hacer todo lo posible para llegar a aquellos que pueden necesitarnos, aunque todavía no sepan que nos necesitan. Debemos ponernos en su punto de mira y conseguir aparecer en su “radar” aunque nosotros no sepamos que nos tienen localizados y nos siguen. En resumen, se trata de abrir los canales para conectar TU oferta con SU demanda sin intermediarios por el camino.

En el mundo del trabajo sigue habiendo demasiados intermediarios. Headhunters, portales de empleo, empresas de selección, sitios en Internet en los que dejar tu currículo, sistemas de filtrado de candidatos, tests y pruebas psicotécnicas que pretenden convertir tus cualidades en un número,… Hay todo un negocio que vive gracias a la ineficacia del sistema. Aún recuerdo una reunión en una empresa de “outplacement” en la que casi me echan con palos y antorchas.

Pues bien, el Branding Personal pretende saltarse a muchos o todos esos intermediarios, barreras o filtros. Si cada profesional es capaz de identificar, demostrar y comunicar sus capacidades para facilitar el encuentro con quienes le necesitan, ya no será tan necesario que otros te faciliten el acceso a tu “cliente”. Quizás por eso haya tanto rechazo al Branding Personal en este mundillo.

Si eres capaz de transmitir lo que haces y convencer a un posible empleador o cliente de lo que puedes ofrecer quizás no tengas un empleo asegurado pero se te abrirán algunas puertas y podrás tener la oportunidad de hablar directamente con quien decide.

Por otra parte, los departamentos de Recursos Humanos de las grandes empresas llevan demasiado tiempo delegando y subcontratando su trabajo a otros. En lugar de ser ellos mismos quienes hagan de “ojeadores” o buscadores de los profesionales que mejor se ajusten a lo que necesita su empresa, se han dedicado a pedir a un tercero que lo haga. Si esos departamentos van a subcontratar la formación, las nominas, la selección, etc. ¿Dónde está su relevancia?

Una de tus tareas como profesional es llegar a quienes toman las decisiones. No puedes esperar a que aparezca una oferta de trabajo con una “job description” que se ajuste a tu perfil. Debes ser tu quien haga un inventario de cualidades, conocimientos, experiencias, habilidades y también pasiones y se dedique a localizar oportunidades en los que podrías ser útil.

Si dejas que sean otros quienes vendan tu trabajo, es imposible que lo hagan tan bien como lo harías tu. Les va a faltar información y es imposible que transmitan tu estilo o personalidad. Y además, no olvides que para un headhunter tu no eres el cliente, tu eres el “producto”. Nadie va a vender lo bueno que eres como tu mismo.

Pero además, no puedes jugártelo todo a una carta, a la carta de la entrevista de trabajo. Si has trabajado tu Marca Personal y tu Marketing Personal, habrá muchos más datos e información sobre ti que la que puedan obtener en una conversación de cuarenta y cinco minutos. Si gestionas bien tu plataforma de comunicación personal (networking, hablar en público, blog, redes sociales, prensa,…), la entrevista será lo de menos y además facilitarás y animarás a otros para que lleguen a ti.

Tengo amigos y amigas “intermediarios”. Buenos profesionales que se dedican a localizar y poner en contacto a quienes se ofrecen con quienes los necesitan. Pero mi “misión” es ayudar a las personas a ocupar un lugar preferente en la mente de aquellos que les interesan para aumentar su valor y sus opciones. Por eso creo que, ahora que tenemos los instrumentos, debes hacer todo lo posible para llegar directamente a quienes pueden necesitarte.

LinkedIn, Networking, tus sitios en La Red, ebooks, conferencias, colaboraciones en medios,… las formas de acceder a un cliente o un empleador o de ponerte “a tiro” de quienes pueden tomar la decisión de contratarte son muchísimas.

Como siempre, la decisión final es tuya… salvo que la delegues en un intermediario.